Precipitación (lluvia, nieve, granizo…) Información, características, definición, tipos y medición

Precipitación (lluvia, nieve, granizo...) Información, características, definición, tipos y medición
Precipitación atmosférica, tipos, medición

Definición de precipitación, características

Se conoce como precipitación a la caída de agua de las nubes en su forma líquida o sólida. En la atmósfera siempre hay humedad, aun si no hay nubes. Para que inicie la precipitación, es necesario que exista algún mecanismo que enfríe el aire con el fin de que llegue al, o cerca del, punto de saturación de la atmósfera. Estos enfriamientos de las masas de aire que son necesarios para que ocurra la precipitación, se logran cuando las masas de aire ascienden.

Para que se inicie la precipitación, las gotas de agua o cristales de hielo que flotan en la atmósfera deben aumentar su tamaño para que la velocidad de caída sobrepase la velocidad a la que asciende el aire y para que puedan atravesar el aire no saturado que se encuentra por debajo de la base de la nube, sin evaporarse en su totalidad antes de llegar al suelo.

Lluvia caliente (coalescencia)

Las nubes, que están formadas sólo por gotas de agua a una temperatura por encima de los 0°C, tienen gotas de diferentes tamaños. Las gotas de mayor tamaño caen más rápidamente que las más pequeñas arrastrándolas y, en consecuencia, aumentando su tamaño hasta que éste le permita caer al suelo. Este proceso se conoce como coalescencia. La precipitación que se origina de esta manera es llamada lluvia caliente.

Lluvia fría (subfusión)

En la atmósfera existen gotas de agua que permanecen líquidas por debajo de 0°C, este fenómeno es llamado subfusión. Cuando en una nube están presentes gotas de agua subfundida y cristales de hielo, estos últimos aumentan su tamaño gracias a las gotas de agua. Al mismo tiempo, los cristales pueden unirse a otros formando copos de nieve. Cuando la temperatura es muy baja los copos caen al suelo en forma de nieve pero cuando la temperatura en niveles más bajos es elevada los copos se derriten y pasan a ser gotas de agua, se unen a otras gotas y aumentan su tamaño. Esta precipitación se conoce como lluvia fría.

Lluvia y condensación

La lluvia es el resultado del ascenso y enfriamiento del aire húmedo, pues a menor temperatura no es capaz de retener todo el vapor de agua, parte de este vapor se condensa rápidamente de varias formas:

Convección: Ocurre cuando una masa de aire asciende porque su temperatura es mayor y, en consecuencia, es más ligera que el aire adyacente. Como resultado la masa se enfría y se da paso a la condensación, originando la lluvia por convección.

Lluvia orográfica: Se origina cuando una masa de aire es forzada a subir a niveles más fríos, por ejemplo, cuando se encuentra con una cadena montañosa. También se conoce como lluvia de relieve.

Lluvia frontal o ciclónica: Ocurre cuando una masa de aire caliente se topa con una masa de aire frío. Debido a que las masas de aire por lo general no se mezclan, el aire caliente asciende y se desliza por encima del frío, originándose el enfriamiento y, en consecuencia, la condensación y precipitación.

Tipos de precipitación

Por la forma en la que cae, nos encontramos ante varios tipos de precipitación:

Lluvia: Cae al suelo en estado líquido y está formada de gotas grandes (igual o mayor a 0,5 mm de diámetro) que se precipitan uniformemente a una velocidad superior a los 2 metros/segundo. Los nimboestratos y los estratocúmulos son las nubes que producen lluvia.

Llovizna: Procede de las nubes de tipo estratos. La forman numerosas gotas de muy pequeño tamaño (menor a 0,5 mm de diámetro) que caen de manera pausada y dispersa.

Chubasco o chaparrón: Está formado de gotas muy gruesas, inicia y termina bruscamente y cambia su intensidad en el transcurso de la precipitación.

Nieve: Es una agrupación de cristales de hielo en estrellas hexagonales y ramificadas; a veces se mezclan con cristales simples, estos conjuntos forman los copos de nieve. Su caída es lenta y se produce cuando la nube (nimboestrato o estratocúmulo) tiene una temperatura inferior a 0°C.

Agua nieve: Gotas de agua y copos de nieve caen conjuntamente a lo largo de la precipitación.

Granizo: Es una precipitación que ocurre en forma de granos de hielo traslúcidos de entre 5 y 50 mm de diámetro, que se origina normalmente de nubes de tipo cumulonimbos. Los granos son generalmente esféricos pero también pueden ser irregulaes o cónicos.

Nieve rodada: Es una precipitación en forma de granizo, su apariencia es opaca, blanda y ligera.

Medición de la precipitación

La precipitación se mide en centímetros, milímetros o pulgadas que caen por unidad de tiempo. El instrumento que se usa para medir la precipitación en forma de agua líquida es el pluviómetro. El más sencillo consta de un recipiente cuyo fondo es plano y sus bordes son verticales, la medida se obtiene con la profundidad del agua que se recoge en cierto periodo de tiempo. Este tipo de pluviómetro tiene muchas fuentes de error y problemas para medir por lo que los pluviómetros más elaborados tienen forma de cilindro y su base es un embudo que lleva a un tubo delgado. Entonces, si la precipitación es poca la altura será suficiente para poder realizar la medición con una escala graduada. Actualmente se han desarrollado instrumentos más sofisticados, entre los que se puede mencionar el pluviógrafo de sifón.

La medida de la nieve se obtiene derritiendo una columna y reduciéndola a su equivalente en agua, así es posible comparar la lluvia y la nieve. Generalmente, una capa de nieve de 10 cm equivale a 1 cm de lluvia pero esta proporción depende de la densidad de la nieve.

Autores consultados

Aguilar, R. A. (2004)
Fuentes, Y., J. L. (2000)
Inzunza, B., J. (2010)
Rodríguez, J., R. M.; Benito, C., A. y Portela, L. A. (2004)
Sánchez, S. R., F. J. (s/f)
Sarochar, H. E. (2015)
Segerer, C. D. y Villodas, R., (2006)
Strahler, A. H. y Strahler, A. N. (1989)