Qué es un bioma, definición, características y tipos

Bioma

Definición de bioma

Existen en el mundo lugares que, a pesar de encontrarse en continentes separados, poseen a primera vista la misma apariencia, debido a algunas de las características que presentan estos lugares similares, es lo que conocemos con el nombre de bioma.

Aunque diferentes científicos tienen sus propias concepciones a la hora de hablar de este término, lo podemos definir como un espacio geográfico que puede alcanzar extensiones considerablemente grandes, de hasta más de un millón de Km2, con características ambientales similares de macroclima, que determinan una vegetación y fauna característica. En los biomas terrestres la formación vegetal específica en él es de mucha importancia.

El origen etimológico de la palabra bioma proviene del griego, de la unión de dos vocablos, “bio” y “oma”, el primero que significa vida, y el segundo grupo o masa. Un bioma corresponde en ecología, a un nivel de organización, inferior a la biosfera (ver tema sobre la biosfera) y superior a ecosistema, es decir, que está constituido por un conjunto de ecosistemas. No se sabe con exactitud la utilización inicial de la palabra bioma, puesto que en la bibliografía aparecen dos autores como los primeros en mencionarla, uno de ellos fue el ecólogo Clement y el otro Shelford en el año de 1939.

Entre los elementos más importantes que determinan los biomas, en el caso de los terrestres, tenemos la lluvia, humedad y temperatura como factores del clima, además de la altitud, la latitud, el perfil del suelo, entre otros; hay autores que incluso agregan al fuego natural, por su determinación en algunos espacios.

Características de los biomas

Presentan los siguientes aspectos resaltantes que los distinguen:

– Corresponden a espacios naturales del globo terráqueo, tanto de la superficie terrestre como acuática.

– Un bioma cualquiera puede abarcar grandes áreas, desde algunos kilómetros hasta más de un millón.

– Un mismo bioma puede ubicarse en varias partes del mundo, aunque su composición de especies pueda ser diferente.

– Constituyen el primer estudio de un paisaje natural, ya que son las subdivisiones más generales que se hace de la biosfera, y corresponden a un escalón antes de los ecosistemas.

Los elementos que delimitan los biomas terrestres son el clima (principalmente temperatura, pluviosidad, altitud y latitud) y el tipo de suelo, todos ellos determinan la formación vegetal existente, y éstas a su vez las comunidades animales dominantes.

La vegetación aparte de ser el factor determinante de los biomas terrestres, también constituye la base para su denominación.

Las diferentes formas de crecimiento vegetativo que se pueden visualizar en un bioma son: árboles, arbustos, hierbas, cañas, epífitas, trepadoras, hemiparásitas, hemiepífitas y saprófitas.

En los biomas acuáticos, los factores abióticos más importantes para determinar los biomas son la salinidad, temperatura, corrientes, luz, nutrientes, oxígeno, entre otros.

Clasificación

Así como existen diferentes puntos de vista a la hora de definir lo que es un bioma, también existen discrepancias al momento de clasificar los diferentes tipos de biomas existentes.

Algunos de los autores que han establecido clasificaciones de los biomas de todo el mundo son: Odum en el año de 1959; Kormondy una década después; Walter en 1986; Colinvaux y Cox y Moore en 1993; Olson y colaboradores en el 2001. A pesar de sus diferencias en algunos detalles, de distribución más que todo, poseen grandes similitudes. Entre los factores que ellos toman en cuenta para elaborar cada uno de sus sistemas de clasificación tenemos: temperatura, pluviosidad, latitud, formas de vida y fenología de la vegetación, entre otros.

De manera general, podemos dividirlos en dos grandes grupos principales que son los terrestres y los acuáticos (aunque es importante mencionar que existen investigadores que no consideran los ambientes acuáticos como biomas, y al referirse a ellos utilizan el término ecosistema).

Biomas terrestres

Los principales biomas terrestres son los siguientes:

Desiertos: cuya característica principal es su baja pluviosidad, poseen baja humedad.

Pastizales: con poca pluviosidad (25 a 100 cm anuales), por lo que crecen los pastos.

Matorrales (chaparrales): posee de 25 a 60 cm de lluvia al año, se pueden producir incendios naturales durante la sequía, pero las plantas de estos biomas están adaptadas a estas condiciones.

Bosques secos: con lluvia reducida (de 40 a 100 cm anuales), que permite el desarrollo de árboles que resistan la sequía.

Bosques de hoja ancha (subcaducifolios y perennifolios): sus condiciones ambientales permiten el desarrollo de un con conjunto denso de árboles de hoja ancha. Los caducifolios mudan sus hojas de acuerdo a la estación, los perennifolios las mudan en pequeñas cantidades durante el año.

Bosques tropicales o selvas: ubicados a latitudes tropicales, poseen árboles y trepadores, además de albergar gran biodiversidad animal.

Bosque de coníferas o taiga: con abundantes coníferas (gimnospermas perennifolias), plantas que toleran el frío, la sequía y suelos más pobres).

Tundra (ártica y alpina): bioma de altitud y latitud alta, con frío y viento, su vegetación está caracterizada por plantas poco altas capaces de tolerar estas condiciones.

Acuáticos

Los biomas acuáticos los podemos dividir a su vez en los de aguas continentales y marinas, que en conjunto abarcan mayor porcentaje de la superficie del globo terráqueo que todos los terrestres. Los primeros están constituidos por los lagos, humedales, ríos y arroyos, con características delimitantes como la luz, los nutrientes y el oxígeno. Por su parte, los segundos abarcan las zonas costeras, playas, arrecifes de coral y las zonas oceánicas o mar abierto propiamente dicho.

Biografía consultada

  • Carrillo, M. (2013).
  • Chacón-Moreno, E.; Ulloa, A.; Tovar, W.; Marquez, T.; Sulbarán-Romero, E.; Rodríguez-Morales, M. (2013).
  • Giraldo, O. (2013).
  • Magno, L. (2006).
  • Starr, C.; Taggart, R.; Evers, C.; Starr, L. (2009).