Sucesión Ecológica. Tipos, ejemplos y etapas

Ejemplo de sucesión ecológica
buitenzorger (flickr.com)/CC BY-SA 2.0 (isla Krakatoa)

La sucesión ecológica es un proceso dinámico que ocurre en todos los ecosistemas y los modifica, desarrollando la estabilidad en el transcurso del tiempo. Este proceso ocurre gracias a cambios progresivos en la comunidad biótica del ecosistema, es decir, los componentes vivos de un ecosistema son sustituidos por otros tras una alteración.

El proceso de sucesión ecológica es conocido también como desarrollo de la comunidad, y muestra los resultados de una lucha continua entre especies con diversas adaptaciones para acceder al alimento, luz, espacio y demás recursos necesarios para la supervivencia y reproducción.

Este proceso de sucesión puede definirse mediante tres parámetros ecológicos, el primero establece que la sucesión ecológica es un proceso ordenado de cambios direccionales en una comunidad, por lo cual puede predecirse hasta cierto punto, el estado final o de equilibrio de dicha comunidad. El segundo parámetro indica que la sucesión es el resultado de la modificación del ambiente físico por la comunidad y en el tercer parámetro se expresa que el proceso finaliza al establecerse un ecosistema estable desde el punto de vista biológico.

A pesar de lo expuesto, la investigación ha demostrado que las secuencias de las comunidades que aparecen durante las sucesiones pueden ser muy variables. Es decir, no puede predecirse con certeza el curso y destino de una sucesión ecológica, ni apreciarlo como un proceso pre-ordenado que dará como resultado una comunidad clímax idealmente adaptada.

Tipos de sucesión ecológica

Se pueden reconocer dos tipos de sucesión ecológica, que se diferencian por las condiciones de un lugar específico al principio de la sucesión. De esta manera se diferencian la sucesión ecológica primaria y la sucesión ecológica secundaria.

Sucesión primaria. Ejemplos

La sucesión primaria es aquella que ocurre en sustratos donde no han existido anteriormente componentes bióticos. Este tipo de sucesión implica el asentamiento y desarrollo de comunidades bióticas en regiones que carecen de suelo verdadero. Puede observarse en la roca o cieno que queda tras la desaparición de un glaciar o el deslizamiento de un terreno, o en la lava fría que queda cubriendo amplias extensiones de terreno con posterioridad a una erupción volcánica. Este tipo de sucesión puede ocurrir también debido a perturbaciones antrópicas, por ejemplo, en áreas donde se han realizado actividades de minería y las capas superficiales del suelo han sido completamente removidas.

En general, los procesos de sucesión primaria requieren de mucho tiempo, puesto que este proceso depende de la formación del suelo, que en muchas ocasiones ocurre con mucha lentitud. En algunos casos, para que se complete una sucesión primaria, se requieren de siglos o milenios.

Entre los ejemplos clásicos de sucesiones primarias, se encuentran las que transcurren tras la erupción de un volcán, como el volcán Xitle, que hizo erupción hace más de 2000 años, con emisiones de lava que produjeron una superficie de 80 km2. Hoy en día esta región, conocida como Pedregal de San Ángel, presenta un suelo de poco espesor con una comunidad de herbáceas y arbustos. Se ha determinado que las condiciones de este lugar permitirían el asentamiento de un bosque de encinos, por lo que se presume que esta comunidad se encuentra en una etapa de sucesión intermedia.

Por otro lado, en el archipiélago indonesio se encuentra otro sorprendente ejemplo de sucesión primaria, en la isla Krakatoa, que fue totalmente cubierta de cenizas y rocas, quedando carente de algún rastro de vida tras una gran erupción volcánica hace unos 130 años. En este caso, las etapas de la sucesión avanzaron más rápidamente, de manera que al transcurrir 25 años la isla contaba con un centenar de especies vegetales y al menos una docena de especies de aves.

Otros importantes ejemplos lo conforman los retrocesos de glaciares, fenómeno que se ha intensificado en los últimos 200 años en el hemisferio norte. Cuando ocurre el retroceso de un glaciar, queda una morrena que puede ser colonizada. En la Glacier Bay al sureste de Alaska puede observarse la sucesión de una morrena, desde aproximadamente el año 1750. En esta región, la morrena expuesta fue colonizada inicialmente por musgos, driadáceas, sauces y álamos.

Sucesión secundaria. Ejemplos

Este es el tipo más común de sucesión ecológica, y se caracteriza por ser un proceso que inicia cuando ha existido una perturbación en un área donde las poblaciones han sido removidas o destruidas, pero sin ocasionar una destrucción completa en el suelo o sedimentos del fondo. Comparado con la sucesión primaria, en este proceso, el ecosistema llega al equilibrio o clímax en un tiempo relativamente más corto. Una de las características que permiten la rápida sucesión, es la permanencia del suelo a pesar del disturbio, ya que en él generalmente se encuentran bancos de semillas o restos de raíces de las especies vegetales que habitaban previamente en dicho ambiente. Por otro lado, las semillas pueden ser dispersadas fácilmente desde zonas cercanas, gracias al viento, agua o animales dispersores como las aves.

Entre los ejemplos más comunes de sucesión secundaria se encuentran terrenos agrícolas abandonados, bosques quemados o talados, tierras que han sido inundadas para crear estanques o lagunas artificiales, entre otros.

En algunas regiones donde las tierras agrícolas son abandonadas, como en Oklahoma o la parte central de Carolina del Norte en Estados Unidos, se pueden observar secuencias de sucesiones secundarias, donde generalmente son las malas hierbas las colonizadoras pioneras, seguidas de pasto anual, pastos altos y especies arbóreas.

Proceso de la sucesión ecológica

Las complejas interacciones entre factores bióticos y abióticos permiten el progreso de una sucesión ecológica particular, que comienza en general, cuando una especie dominante coloniza un área despoblada y modifica la estratificación del suelo, que se vuelve menos favorable para su descendencia, pero capaz de cubrir las necesidades de nuevas especies.

Una vez que ha transcurrido el tiempo y las especies sucesivas se han establecido en el nuevo ambiente, estas son capaces de modificarlo de forma que pueden suprimir las actividades de otras especies establecidas (competencia). A su vez, resulta en la llegada de una nueva especie, que de la misma forma podrá modificar el medio.

Este reemplazo gradual y continuo prevalece mucho tiempo, hasta que el ecosistema se vuelve teóricamente estable y muy complejo. Es entonces cuando se considera que el ecosistema llega a un estado de madurez o clímax, ya que sus componentes bióticos y sus características ambientales se mantienen relativamente estables en el tiempo, hasta que alguna perturbación ambiental sea capaz de reducir el ecosistema a un estado más simple. Según diversas teorías, todas las comunidades tienden hacia un determinado estado de equilibrio, por lo cual se establece que los cambios son direccionales.

Etapas de la sucesión ecológica

En general, se pueden reconocer algunas etapas en el proceso de la sucesión ecológica, de forma que existen comunidades que se encuentran en diferentes etapas de sucesión, las cuales pueden determinarse según la productividad y eficiencia en el uso de la energía que produce cada ecosistema.

Las primeras etapas sucesionales o comunidades tempranas son aquellas donde puede observarse el ecosistema original o nuevo, como los pastizales que se establecen luego de un incendio forestal. En esta etapa existe una alta productividad neta y una baja eficacia energética.

Cuando se observan comunidades en desarrollo, como bosques mixtos o mezclados, se puede decir que son comunidades en etapa sucesional avanzada, donde se desperdicia una menor cantidad de energía producida y se obtiene una productividad neta intermedia a baja, es decir, que la biomasa acumulada es mayor o igual a la biomasa utilizada en la respiración.

Finalmente, en la etapa sucesional muy avanzada o madura se encuentran los ecosistemas maduros o comunidades en clímax. En esta etapa, las comunidades presentan aproximaciones ecológicas a la forma más eficiente de utilizar los recursos. De esta forma, las comunidades maduras presentan una combinación de poblaciones biológicas que son capaces de emplear toda la energía fijada por el sistema.

Sucesión ecológica y las especies pioneras

Las especies pioneras son las primeras especies en colonizar un lugar determinado durante el proceso de la sucesión ecológica. Estos primeros colonizadores se consideran especies fugitivas que modifican el ambiente hasta producir uno menos adecuado para ellas, pero ideal para que otras especies (conocidas como especies sucesivas) se establezcan en el nuevo área; este proceso es también conocido como facilitación.

Las especies pioneras presentan características que las convierten en excelentes colonizadoras principales, como un rápido crecimiento, producción abundante de semillas y gran capacidad de dispersión, y pueden considerarse en general estrategas r. Estos organismos vigorosos suelen ser microbios, musgos y líquenes y son especies que no se encuentran adaptadas para la supervivencia en lugares donde se han establecido otras especies y existe fuerte competencia de raíces y sombras.

Resumen sobre sucesión ecológica

Esquema o resumen sobre sucesión ecológica
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

Referencias

  • – Krebs, C. J. (1985).
  • – Miller, T. Jr. (1994).
  • – Odum, E. P. (1965).
  • – Sutton, B. & Harmon, P. (1980).
  • – Valverde Valdés, T. & Cano-Santana, Z. (2005).