Amanita phalloides u oronja verde, una seta mortal

Amanita phalloides

Taxonomía de Amanita phalloides

Amanita phalloides es un hongo macroscópico perteneciente al grupo de los Basidiomycetos u hongos con basidios, orden Agaricales, familia Amanitaceae, género Amanita, especie Amanita phalloides. Los basidios son estructuras capaces de formar las esporas, que en este caso son llamadas basidiosporas.

Otros nombres con los que se le conoce a Amanita phalloides: oronja verde, oronja mortal, cicuta verde, amanita verde, death cap, sombrero de la muerte, seta del diablo, ilkorra, farinera borda, kavalakärpässieni.

Hábitat de la oronja verde

A. phalloides es una seta que se desarrolla principalmente en la época de otoño, está ampliamente distribuida por toda Europa, América y parte de Asia. Principalmente reportada en bosques de plantas del tipo coníferas. También se ha descrito que es capaz de formar asociaciones ecológicas con raíces de otros árboles para formar micorrizas, asociaciones que permiten una mejor supervivencia de las especies involucradas al aportarse beneficio mutuo.

Características de Amanita phalloides

La oronja verde o sombrero de la muerte, es un hongo con dos formas bien diferenciadas, una subterránea y no visible que se denomina micelio (constituida por una red de filamentos denominados hifas) y otra visible que sale a la superficie, la seta propiamente dicha. La seta posee sus partes características: un sombrero o píleo, que es una estructura en forma de paraguas situada en la parte superior y en su cara interna contiene las esporas o estructuras reproductivas, dicha parte interna del sombrero se conoce con el nombre de himenóforo o himenio. Además del sombrero, un pie o estípite, que es la columna que sostiene al sombrero, una cutícula o capa delgada que cubre al sombrero; un anillo y una volva, que son membranas que recubren la parte superior e inferior del pie, respectivamente.

Amanita phalloides, oronja verde, oronja mortal, cicuta verde, amanita verde, sombrero de la muerte, seta del diablo, ilkorra, farinera borda.
Amanita phalloides, oronja verde
Björn S…/CC BY-SA 2.0

Amanita phalloides se caracteriza por presentar el sombrero de color verdoso, de entre 5 y 15 cm de longitud, cuando el hongo es joven el sombrero presenta forma curvada pero cuando alcanza su desarrollo total se aplana y se hace más recto, con una cutícula capaz de separarse con facilidad; posee un pie cilíndrico claro (blanco con tonos verdes) que puede alcanzar los 15 cm de largo. En el pie de la oronja verde se puede distinguir un anillo y una volva de aspecto membranoso y color blanco.

El himenio de Amanita phalloides tiene forma laminar, con esporada (conjunto de esporas) de color blanco. Las esporas son distinguibles con ayuda de un microscopio, por su pequeño tamaño que oscila entre 8 y 10 µm; pueden tener forma circular u ovoide y son de color blanco.

Reproducción de Amanita phalloides

Como los hongos basidiomicetos, la oronja verde, se reproduce a través de las basidiosporas que poseen sus himenóforos. Estas estructuras, gracias a sus pequeños tamaños y poco peso son dispersadas en el ambiente con ayuda del viento y los animales y cuando consiguen en el suelo las condiciones necesarias de temperatura, humedad y nutrientes, son capaces de desarrollarse para producir el micelio primario o monocariótico (por poseer un solo núcleo) que es subterráneo; cuando se encuentran dos micelios primarios se fusionan y dan lugar a la formación del cigoto, micelio secundario o dicariótico (por poseer dos núcleos), que a través de divisiones y organizaciones sucesivas va a dar origen a la seta o parte visible que se encuentra en la superficie del suelo.

La oronja verde también se puede reproducir por un proceso conocido como fragmentación que consiste en la separación o desarticulación de alguna hifa de su micelio.

Peligrosidad de Amanita phalloides

A la oronja verde, se le conoce también con los nombres comunes de sombrero de la muerte o seta del diablo, por las toxinas altamente peligrosas que produce, entre ellas, las amatoxinas, falotoxinas y virotoxinas, que se encuentran principalmente en las láminas de sus himenios y algunas pueden estar presentes en cantidades mortales para los seres humanos. Además, estas toxinas tienen las propiedades de resistir tanto altas como bajas temperaturas, lo que les permite no descomponerse al cocinarse o congelarse. Se han conocido casos inclusive en los que el veneno se mantiene activo y es mortal hasta después de 8 meses de congeladas las oronjas verdes.

Problemas con la ingesta de la Amanita phalloides u oronja verde

Debido a las toxinas presentes y a las propiedades que éstas poseen, cualquier ser humano que ingiera por lo menos una sola seta de Amanita phalloides se encuentra en peligro de muerte. La mayoría de las ingestas reportadas son accidentales principalmente debidas a confusiones de la oronja verde con otros hongos comestibles. Los reportes la hacen responsable de aproximadamente el 90% de las muertes por consumo de hongos venenosos. Los síntomas iniciales de intoxicación son nauseas, vómitos y diarreas por períodos de 12-16 horas después de la ingesta, pero los daños más severos ocurren a nivel hepático y renal. El tratamiento principalmente consiste en la descontaminación gástrica y la administración de penicilina G, silibinina y acetilcisteína o ceftazidima, y si las condiciones empeoran se recurre al trasplante de hígado. En algunos casos la administración de estos fármacos resulta totalmente ineficiente y las personas mueren por el daño causado en el hígado y en los riñones.

En la actualidad, algunas investigaciones se han dedicado a la búsqueda de algún antídoto que contrarreste el efecto tóxico de la oronja verde, en este contexto, se ha propuesto el uso de polimixina B para tratar las intoxicaciones por este tipo de seta mortal.

Posibles confusiones de la seta oronja verde

La seta oronja verde puede ser objeto de confusión por su parecido con otras especies como es el caso de los champiñones, Russula virescens (colombina verde), o el hongo basidiomiceto, Tricholoma sejunctum, más conocido como tricoloma amarillo.

Referencias bibliográficas

– Dominguez, B. 2017. Amanitas tóxicas de la Península Ibérica. Disponible en: http://idus.us.es/xmlui/handle/11441/65310.

– Garcia, J.; Costa, V.; Carvalho, A.; Baptista, P.; Guedes de Pinhoa, P.; Bastos, M.; Carvalho, F. 2016. Amanita phalloides spoisoning: Mechanisms of toxicity and treatment. Food and chemical Toxicology; 86: 41-55.

– Garcia, J.; Costa, V.; Carvalho, A.; Silvestre, R.; Duarte, J.; Dourado, D.; Arbo, M.; Baltazar, T.; Dinis-Oliveira, R.; Baptista, P.; Bastos, M.; Carvalho, F. 2015. A breakthrough on Amanita phalloides poisoning: an effective antidotal effect by polymyxin B. Archivos de Toxicología; 89: 2305-2323.

– Himmelmanna, A.; Mangb, G.; Schnorf-Huberc, S. 2001. Lethal ingestion of stored Amanita phalloides mushrooms. Swiss Med Wkly; 1 3 1: 6 1 6 – 6 1 7.

– Jensen, W.; Salisbury, F. 1994. Botánica. McGraw Hill. México. 762 p.

– Lindorf, H.; de Parisca, L.; Rodriguez, P. 1999. Botánica. Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela. Caracas, Venezuela. 584 p.

– Molina, M.; Agreda, T.; López, M. 2005. Guía del aprendiz del micólogo. El fascinante reino de los hongos. Proyecto “Micologia y Calidad”. 37 p.

– Venera, J. 2010. Discovery of an effective antidote for amanita phalloides poisoning. Disponible en: http://www.researchgate.net/publication/282352218_Discovery_of_an_effective_antidote_for_Amanita_phalloides_poisoning

– Ventura, S.; Ruiz,C.; Durán, E.; Mosquera, M.; Bandrés, F.; Campos, F.; Castanyer, B.; Iquierdo, J.; Llorente, E.; To-Figueras, J.; Queralt, J. 2015. Amanitas. Revista del Laboratorio Clínico; 8: 109-126.