Helvella leucopus, orejones o bonetes de cura, ficha micológica

Helvella leucopus
Los bonetes de cura, orejones, como comúnmente se les conoce, son unas setas que se caracterizan por la forma de su parte superior. Esta, en vez de ser en forma de sombrero o paraguas, evoca más bien la figura de una silla de montar. Su nombre científico es Helvella leucopus, siendo la palabra “leucopus” el vocablo latín para señalar su “pie blanco”. En España también son llamadas calipote.

Descripción de Helvella leucopus

Su cabeza se compone por 3 a 4 lóbulos que le dan su forma de silla de montar tan distintiva. Esta es más ancha que larga, de 2 a 4 cm de altura y de 3 a 5 cm de ancho en su base. Su área himenial es lisa, de coloración entre parda y negruzca, muy notable. Tiene márgenes irregulares enrollados hacia su parte superior. Estos bordes involutos se unen un poco al pie, dejando unos espacios visibles entre ambas partes del espécimen. Su área infértil, es decir, la interna, es menos notoria y de color gris claro.

El pie es de forma cilíndrica, blanco, hueco en medio, con algunos pliegues que apenas pueden distinguirse. Tiene entre 2 y 5 cm de longitud, siendo más ancho en la base.

Su olor es característico de los hongos en general, poco perceptible. La parte del sombrero tiene la carne fácilmente quebradiza, aunque bastante elástica. En cambio, el pie es más resistente aunque igualmente flexible.

La esporada de Helvella leucopus es blanca, siendo las esporas hialinas en forma de elipse y superficie lisa.

Hábitat de Helvella leucopus

Los orejones, bonetes de cura, crecen en los bosques ribereños. Prefieren los suelos arenosos, a los pies de choperas y álamos, confundiéndose entre la hojarasca. Precisamente, las hojas en descomposición en el suelo le dan nutrientes a esta especie fúngica.

Algunas de sus zonas de distribución comunes en España son los bosques de choperas en Castilla y La Rioja. También a orillas de ríos, así como al centro del territorio español, como en Burgos, Albacete y Madrid.

Desarrollo y ciclo de vida de los orejones

Esta especie crece en la estación primaveral. Si bien es cierto que se le puede ver individualmente, es más común encontrarla en pequeños grupos.

Pertenece al Orden Pezizales, de la División Ascomycota, que se caracteriza por llevar a cabo un proceso reproductivo a través de sus esporas. Estas son un conjunto de células fértiles que se forman en las ascas, un tipo de saco que encuentra en estas setas. A su vez, estos “sacos” presentan una apertura en el área himenial.

Comestibilidad de los orejones

De sabor dulzón y facilidad de desecar para mantenerlas conservadas durante un tiempo, son cualidades que las hacen muy apreciadas en la cocina, especialmente para prepararlas en recetas con huevos revueltos.

Deben ser colectadas con cuidado para que la tierra no quede pegada en los pliegues de sus lóbulos, así como en el pie del ejemplar. Ciertamente, es comestible al igual que otras especies pertenecientes a su género, pero cuenta con un cierto grado de toxicidad. Por este motivo, nunca debe consumirse cruda, sino después de una profunda cocción.

Para prepararla se deben seguir estrictamente los pasos de higienización de cada seta. Se lava bien a profundidad para sacar todo rastro de tierra o arena de los pliegues. Se retira el pie y se debe cocinar concienzudamente para eliminar todo el componente tóxico.

Confusiones

Se le suele confundir con la especie Helvella lacunosa, aunque esta cuenta con surcos muy evidentes en el pie en lugar de ser liso. También puede confundirse con H. atra, pero puede descartarse porque el pie no es blanco sino grisáceo, casi negro.

Realmente el ejemplar más parecido es H. Elastica que, aunque con el pie muy similar, tiene un sombrero mucho más claro. Además, su estampa es más bien esbelta en lugar de achatada.

Taxonomía

Reino: Fungi, hongos
División: Ascomycota, ascomicetos
Filo: Basidiomycota, basidiomicetos
Clase: Pezizomycetes
Orden: Pezizales
Familia: Helvellaceae
Género: Helvella
Especie: Helvella leucopus, Afzelius, 1783