Clasificación de los minerales – ejemplos o grupos representativos

Clasificación de los minerales
Clasificación de los minerales
Franco Dal Molin/CC BY 2.0

Historia de la clasificación de los minerales

En la antigüedad los minerales se clasificaban por características físicas, en el siglo XVII se elaboró la primera clasificación de acuerdo a su composición, en 1837 James Dwight Dana elabora una clasificación de acuerdo a la composición y estructura química. Actualmente la clasificación de los minerales se hace teniendo en cuenta la estructura cristalina y la composición química del mineral estudiado.

En la línea anterior, para clasificar un mineral se tienen en cuenta diferentes características como su composición química y como se organizan estructuralmente sus átomos y moléculas, para estudiar profundamente la naturaleza de los minerales se utilizan la cristalografía de rayos x, de esa manera se puede observar su composición estructural.

La clasificación de los minerales actual los agrupa en dos grandes clases silicatos y no silicatos.

Silicatos

Conforma el grupo que comprende la mayor cantidad de minerales en la corteza terrestre, este fenómeno es debido a que el oxígeno y silicio son los elementos más abundantes en la corteza terrestre. Los Silicatos tienen como unidad moléculas de SiO4 que forman tetraedros.

Los silicatos pueden forman gemas, también son parte constituyente de materiales como el ladrillo, cemento y vidrio.

Por ser un grupo tan numeroso existen varios subgrupos; los tectosilicatos como el cuarzo y los feldespatos; los filosilicatos como la mica, las cloritas y la caolinita-serpentita; los inosilicatos como los piroxenos y los anfíboles; los ciclosilicatos como la turmalina y el berilo, los sorosilicatos como las epidotas y la vesuvianita; los ortosilicatos como el olivino y el granate.

No Silicatos

Como su nombre indica el silicio está ausente en su composición. Seguidamente hacemos una clasificación de los minerales del tipo no silicatos.

Elementos nativos

Estos minerales son los que se componen de un solo tipo de átomo y se encuentran en forma natural, se dividen en metálicos como el oro, plata, cobre, hierro, platino, plomo entre otros; los semimetálicos donde se encuentran al arsénico, antimonio y bismuto; y los no metálicos como el grafito, diamante y azufre.

Sulfuros

Los sulfuros son minerales que se componen de átomos de azufre unidos a átomos de un metal (plata, cobre, plomo, zinc, hierro, niquel, mercurio, etc.), y se clasifican según la relación que existan entre estos dos componentes, por esta razón a pesar de no ser tan abundantes como los silicatos su número es muy alto debido a la gran cantidad de combinaciones posibles entre los átomos que lo componen.

Sulfosales

Estos minerales se componen de átomos de azufre unidos con átomos de oxígeno, formando ácidos como el ácido sulfúrico, ácido fosfórico y ácido carbónico. Son minerales raros que suelen encontrarse cristalizados en forma imperfecta y se suelen encontrar asociados a los sulfuros.

Como ejemplos de las sulfosales podemos encontrar a la livingstonita, zinkenita, samsonita, entre otras.

Óxidos e hidróxidos

Se trata de minerales compuestos de oxígeno con uno o más metales, los óxidos suelen ser minerales densos y duros, mientras que los hidróxidos son menos densos y duros. En la clasificación de los minerales óxidos e hidróxidos encontramos algunos de importancia económica como los hematíes, la magnetita y la bauxita entre otros.

Haluros

En el grupo haluros encontramos minerales constituidos por asociaciones de metales con halógenos (flúor, cloro, bromo y yodo), generalmente se caracterizan por tener poca dureza y un brillo vítreo. Algunos ejemplos son la fluorita, silvilita y criolita.

Carbonatos, nitratos y boratos

Los carbonatos se producen al combinarse un metal con aniónico carbonato, su dureza en media o baja, aunque suelen ser de color blanco algunos tienen colores vivos.

Los nitratos son escasos y son solubles en agua, como ejemplo se encuentran el nitro y la nitratita.

Sulfatos y cromátos

Estos minerales tienen durezas bajas, se forman en presencia de altas concentraciones de oxígeno y temperaturas bajas. La clasificación de los minerales de este grupo se dividen, a su vez, en dos subgrupos: sulfatos anhidros o cromatos como la baritina y anhidrita y los sulfatos hidratados o básicos como el yeso y la alunita.

Tungstenatos y molibdatos

Debido a que el tungsteno y el molibdeno pertenecen a la misma familia de la tabla periódica pueden sustituirse, por esta razón es casi imposible encontrar tungstenatos o molibdatos puros, como ejemplos tenemos a la volframita y powellita.

Fosfatos, arsenatos y vanadatos

Estos minerales suelen tener colores vivos como pueden ser la litiofilita, turquesa y apatita.

Minerales orgánicos

Finalmente en la clasificación de los minerales, destacar aquellos que contienen carbono orgánico aunque también se pueden formar por procesos geológicos como el oxalato.

Bibliografía

– Caballero, C. (2015)
– Griem, W. (2017)
– Parra, S. (2012)