5 formas de contaminación y los daños que provocan

Formas de contaminación de la Tierra
Formas de contaminación de la Tierra

La revolución industrial dio comienzo a una era próspera, signada por el consumo acelerado de recursos naturales. Si bien esto trajo mucha prosperidad y mejoras en el estilo de vida, hoy conocemos su consecuencia más lamentable la contaminación. Consiste en la suciedad que la actividad humana deja en el mundo natural y que ya está afectando a la calidad de vida de personas y animales.

El problema es que estamos diseminando desechos que tardarán cientos y miles de años en desvanecerse. Mientras esto sucede, la vida tal como la conocemos podría acabarse a causa de nuestras acciones, por eso es importante comprender el daño que provocan y sus consecuencias potenciales.

Contaminación del aire

Cada día se liberan en la atmósfera diversos gases nocivos. El humo que esparcen los vehículos, la quema de carbón, gas, petróleo y otros combustibles fósiles, la emanación de químicos y la radiación de derrames nucleares, ya están pervirtiendo el aire. Todo lo anterior ha multiplicado las enfermedades respiratorias como el asma y las alergias.

Contaminación de la tierra

La tierra se está degradando progresivamente debido al uso incorrecto de recursos y a la eliminación de desechos. Entre las acciones que lo promueven diariamente destacan: la basura tirada en lugares inapropiados, vertido ilegal de residuos industriales en lugares naturales, uso de pesticidas o los derrames de petróleo.

Este tipo de contaminación provoca la distorsión el hábitat de muchos animales, lo que afecta negativamente para su subsistencia a la vez que se produce una merma en sus poblaciones.

Contaminación del agua

El agua es la fuente de vida de todo ser viviente, animal o vegetal. Las aguas residuales sin procesar vertidas en lagos o arroyos, la contaminación biológica, la escorrentía contaminada de la tierra, el derramado ilegal de sustancias y los desechos nucleares, están poniendo en peligro este recurso tan vital en los seres vivos.

Como consecuencia, el ritmo de vida de animales acuáticos, por ejemplo, peces y anfibios ya se ha trastornado.

Contaminación lumínica

La luz continua de las grandes ciudades ha vuelto casi imposible observar las estrellas en una noche despejada, incluso si se usa un telescopio. Las lámparas de iluminación de la calle sin capucha de protección, las luces encendidas infundadamente en el hogar y la actividad constante en las grandes urbes, son sus principales factores.

La consecuencia más clara es la alteración de los ritmos del sueño, que puede tener consecuencia negativas en la salud.

Contaminación acústica

El exceso de ruido tampoco es favorable para el equilibrio físico ni para el mental.

Seguramente conoces lo que sucede cerca de los aeropuertos, donde el ruido es tan potente que nadie puede vivir a sus alrededores. A esto hay que sumarle otras actividades un poco más ocasionales pero igual de molestas, como el sonido de construcciones, demoliciones, el rumor intenso de conciertos y otras actividades con afluencia de gran púbico, por ejemplo eventos deportivos.

Contaminación visual

La actividad humana a menudo bloquea la vista de paisajes naturales, muchas veces con fines publicitarios. Si este tipo de contaminación aumenta, pronto será muy difícil poder tomar una fotografía de un lugar intacto y agreste, sin tener que aparecer algún artilugio humano.

Actualmente puede apreciare en edificios con mucha altura como los rascacielos, grafitis o tallados en los árboles, basureros, casas abandonadas, por citar unos cuantos. En general, el impacto ambiental que se produce está más desarrollado en áreas muy pobladas.