Tormentas de fuego, qué son y cómo se originan

Tormenta de fuego

El fuego es una emanación de energía en forma de calor, luz y llamas, que ha sido utilizada y aprovechada de manera diversa por el ser humano desde tiempos remotos, sin embargo, también puede resultar muy destructivo y peligroso, un ejemplo de este aspecto negativo son los incendios de tipo forestales, que amenazan a múltiples regiones en todo el globo, los cuales han sido más recurrentes en la actualidad. En ciertas ocasiones, esos incendios pueden producir fenómenos de mayor magnitud e intensidad, resultan devastadores y complicados de controlar, se conocen como tormentas de fuego.

En los próximos párrafos se definen, describen y se desarrolla la forma de producción de las tormentas de fuego, acontecimientos que han causado grandes daños y pérdidas humanas en los últimos años.

Definición

Las tormentas de fuego son acontecimientos que se producen durante un incendio de gran magnitud, en los que se combinan tres elementos, temperaturas elevadas (entre 30 y 40° Celsius), humedad escasa (por debajo del 30%) y vientos de variable a fuerte intensidad, los cuales resultan devastadores de grandes hectáreas en poco tiempo. Estos fenómenos dan origen a unas nubes llamadas pyrocumulonimbus, capaces de fusionar los caracteres de una tormenta normal con humo y fuego, de allí su potencial tan devastador y peligroso.

Características de las tormentas de fuego

Estas tormentas equivalen a columnas de fuego que se generan repentinamente, producen alta energía, en forma de calor (más de 1000°C), luz y llamaradas muy vivas y rojas, que tienen un comportamiento explosivo y que van acompañadas de vientos fuertes que emanan ascuas capaces de generar nuevos focos secundarios de incendios.

En efecto, durante las tormentas de fuego, las zonas limítrofes o cercanas pueden llegar a verse afectadas por el fuego, ya que se produce material incandescente en forma abundante y éste puede ser capaz de recorrer ciertas distancias, incluso algunos metros, lo que ocasiona la propagación de dicha tormenta. Esta velocidad de propagación es alta, ya que pueden superar los 6000 kilómetros por hora.

Las tormentas de fuego son los fenómenos que representan las circunstancias más duras, peligrosas y complicadas con la que se tornan los brigadistas y bomberos, ya que resultan prácticamente improbables de exterminar, por las peculiaridades que las caracterizan, así como a la problemática de su control y a su acelerada velocidad de diseminación o propagación.

Estas tormentas solo concluyen cuando las condiciones ambientales de humedad y los vientos cambian o cuando se han utilizado todo los insumos o material combustible, por lo tanto, surge la necesidad de generar investigaciones que brinden conocimiento para erradicarlas.

Otros sinónimos con los que son conocidos este tipo de acontecimientos son incendios de sexta generación, pyrocumulonimbus o PyroCB (debido a las nubes que forman en la atmósfera) y también tormentas ígneas.

¿Cómo se producen o gestan las tormentas de fuego?

El génesis de las tormentas de fuego es producto de una fusión de características meteorológicas, que se dan durante un incendio de gran magnitud, bien sea en zonas rurales como urbanas.

Cuando se produce un megaincendio, si las condiciones ambientales son las adecuadas y debido a la magnitud que éste presente, puede darse el caso en que el aire caliente producido por el fuego suba en forma veloz y se eleve mucho, aproximadamente entre 10 mil y 12 mil metros de altura, hasta condensarse y enfriarse y dar origen a las nubes pyrocumulonimbus o nubes convectivas o generadas por la convención y elevación del humo y vapor de agua en forma rápida.

Este ascenso genera un vacío que mientras absorbe oxígeno va produciendo vientos fuertes que unen diferentes focos del incendio en uno solo en pocos segundos, y estos vientos permiten que el fuego se difunda con gran velocidad.

Aunque existe poco conocimiento sobre este tipo de fenómenos, algunos investigadores afirman que las discrepancias, entre las temperaturas del aire frío de la capa estratosférica inferior y el aire seco y caliente del suelo, ocasionan una mayor frecuencia de formación de nubes convectivas de pyrocumulonimbos y, por lo tanto, mayor número de tormentas de fuego.

Otros estudios han arrojado evidencias del gran impacto que tienen este tipo de tormentas al planeta, al emanar durante su desarrollo gran cantidad de partículas a la capa de la atmósfera denominada estratosfera, y así la contaminan, hecho que antes se pensaba solo era posible a través de las emanaciones volcánicas.

Aunque son fenómenos de cierta antigüedad que se creen son los responsables de grandes catástrofes en la historia de la humanidad, las tormentas de fuego han aumentado en popularidad y frecuencia durante los últimos años, algunos científicos atribuyen que este hecho está vinculado con las actividades antropogénicas, el cambio climático y el calentamiento global.

En efecto, con las sequías con mayor intensidad, las temperaturas más elevadas del globo y con las plantas que también se encuentran padeciendo estas sequías en sus hojas y su cuerpo, en general más seco, se crean condiciones que favorecen la ocurrencia de incendios y que originan un ambiente propicio para que estos pasen a ser de mayor magnitud.

Autores consultados:

  • Catalina, M.; Sánchez-Laulhe, J. (2013)
  • Finneran, M. (2019)
  • Fromm, M.; Lindsey, D.; Servranckx, R.; Yue, G.; Trickl, T.; Sica, R.; Doucet, P.; Godin, S. (2010)
  • Galilea, S. (2018)
  • Mills, G. (2008)
  • Molina, P. (2017)
  • Montoto, L. (2019)
  • Ramírez, N. (2017)