Volcán (definición, terminología) tipos y ejemplos

Volcán
Volcán

¿Qué es un volcán?

Un volcán es una arquitectura natural fascinante que se encuentra no solo en nuestro planeta, sino también en otros, así como en algunos satélites, además de que se pueden encontrar en los fondos marinos del globo terráqueo.

Son estructuras geológicas que sirven de conexión entre el centro de la tierra con su superficie, y por medio de las cuales, las sustancias internas pueden emerger.

Por lo tanto, un volcán puede definirse como toda estructura donde pueden ascender del interior del suelo productos geológicos de alta temperatura, y salir hacia el exterior por medio de una abertura o fisura superficial. El origen etimológico de la palabra volcán proviene del nombre “Vulcanus” con el que era conocido el dios romano del fuego y la herrería llamado “Vulcanus”, también era el nombre de una isla de Italia perteneciente a las islas Liparias que se encuentran en el Mediterráneo, se pensaba que dicha isla era el horno del dios Vulcanus.

La ciencia que se encarga del estudio de los volcanes, sus fenómenos y las causas que los originan es la vulcanología, la cual es una rama de la geología. Los científicos que se encargan de dicho estudio son los vulcanólogos.

Existe una teoría que explica que la formación de los volcanes y los magmas se produce alrededor de los puntos de unión de las placas tectónicas de la tierra, pero también existen (aunque en menores proporciones), volcanes que se encuentran alejados de estas zonas o volcanes intraplacas.

Terminología relacionada con los volcanes

Cráter: Por lo general, la abertura de salida de un volcán adquiere forma circular que se denomina cráter, puede estar situada con cierta elevación derivada de los residuos que quedan de emisiones anteriores que se van superponiendo unas sobre otras a modo de capas y que forman un cono. Sin embargo, esta forma no es universal.

Chimenea: El conducto por medio del cual emergen los productos geológicos se denomina chimenea y éstos se dirigen a ella, por medio de una fisura interna de la corteza del suelo. Los materiales que emergen a la superficie terrestre gracias a estas formaciones son las rocas fundidas del interior, mejor conocidas como magma, así como gases. Las chimeneas pueden ser simples o múltiples.

Magmas: Los magmas son producidos por la fusión de sustancias rocosas fundidas (conoce en profundidad las rocas), en estado líquido, con otros minerales y rocas en estado sólido, puede originarse tanto dentro de la parte interna de la tierra como en lugares más altos (manto superior o incluso base de la corteza).

La densidad de estas sustancias fundidas es menor al cotejarla con la del resto de las rocas, razón por la cual, después de formarse busca ascender hacia la superficie. A medida que se produce este ascenso, el magma puede irse enfriando y variando por lo tanto de composición. También puede situarse cercano a la superficie y solidificarse por completo o emerger durante lo que se denomina erupción. Cuando el magma se aglomera en lugares diferentes a los sitios de fusión, se forma lo que se conoce con el nombre de cámara magmática.

Erupción volcánica: La erupción volcánica es el fenómeno por medio del cual se produce la salida del magma del interior de la tierra, está originado por un aumento de la presión interna dentro de la cámara o el conducto volcánico, esto puede deberse a la entrada de magma nuevo o al aumento de productos químicos formadores de gas (volátiles), también debido a ambos procesos en conjunto.

Las erupciones son procesos distintivos entre los diferentes tipos de volcanes y dependen también de la actividad interna de la tierra, así, varían en frecuencia, intensidad, además de en su duración.

Tipos de volcanes

Existen gran variedad de tipos de volcanes atendiendo a diferentes criterios que son: la forma, los estilos de erupción, los productos expulsados o tomando en cuenta la frecuencia de la actividad vulcánica. A continuación se describen brevemente cada uno de ellos.

Volcanes según la forma

De acuerdo a su forma exterior los volcanes pueden ser:

– Volcán compuesto o estratovolcán: con forma cónica con un cráter, pueden alcanzar grandes metros de altura. Ejemplo: Popocatépetl de México.

– Volcán escudo: formado por lavas fluidas que conforman una estructura de grandes dimensiones con aspecto de escudo. Ejemplo: Mauna Loa de Huawaii.

– Caldera volcánica: se originan por erupciones del tipo explosivas o por alteraciones o roturas de las cámaras magmáticas más someras. Ejemplo: Aniakchak de Alaska.

– Volcán somma: es una caldera volcánica pero en la que se ha construido un nuevo edificio volcánico dentro. Ejemplo: Monte Vesubio.

– Volcán tuya: se originan cuando la lava asciende por debajo de los glaciares, poseen varias capas llamadas capas almohadilladas. Ejemplo: volcán Herdubreid de Islandia.

– Cono de escoria: son volcanes que poseen un cono de pequeñas dimensiones, se forman después de la erupción de lava que emerge de una chimenea simple. Generalmente poseen un cráter con aspecto de bol. Ejemplo: Paricutín de México.

– Domo de lava: son aquellos que se producen por lavas viscosas que no fluyen con tanta rapidez y por lo tanto se acumulan alrededor de la abertura de salida, adquiriendo diversas formas exteriores. Ejemplo: Domos de las derrumbadas.

– Cráteres de explosión: también denominado maar, anillo de toba o cono de toba. Son cráteres originados a partir de erupciones violentas de vapor de agua, cuando colisionan aguas subterráneas con magmas, y por lo general quedan llenos de agua finalizada la erupción. Ejemplo: tres maars Duan de Alemania.

Estilos de erupción

De acuerdo a los estilos de erupción, los volcanes pueden variar de un tipo a otro a lo largo del tiempo y también en cada fase de actividad. Los tipos de volcanes de acuerdo a su erupción son los siguientes:

– Erupción hawaiana: es pacífica, menos violenta, la lava que emerge de forma continua pero en cantidades menores, la lava es fluida y hay poca presencia de gas. Ocurren generalmente en los cráteres secundarios que se encuentran alrededor de la cima y también en las fisuras superficiales.

– Erupción estromboliana: caracterizada por ser una erupción más agresiva, aunque son más cortas en duración, la lava puede emerger de forma explosiva y salir al aire, pero generalmente se trata de erupciones que causan daños menores.

– Erupción vulcaniana: es explosiva, con columnas pequeñas, la actividad inicial es de corta duración, su lava es altamente viscosa.

– Erupción peleana: las columnas eruptivas creadas en este tipo son grandes y la erupción puede alcanzar hasta 150 Km/h. Es altamente destructiva y se caracteriza por arrojar abundante gas, polvo y lava por el cráter del volcán.

– Erupción pliniana: también llamadas versubianas, se origina al explotar los gases que están ascendiendo por el conducto del volcán. Dicha explosión lleva alto contenido de gas, aparte de la lava y las columnas son bastante altas (pueden alcanzar hasta los 45 Km).

– Erupción surtseyana: es la que se producen por la interacción del agua y el magma, es explosiva. Puede ocurrir en tierra, en aguas someras.

– Erupción submarina: este tipo de erupción ocurre exclusivamente bajo el agua.

– Erupción subglacial: como su nombre lo indica, la erupción se produce debido a la interacción la lava y el hielo. La lava ocasiona que el hielo de los alrededores del volcán se derrita, para formar un lago donde se produce la actividad eruptiva del tipo surtseyana.

– Erupción freática: es la que se produce cuando entra en contacto el agua subterránea con el magma, generan gran expansión de agua, gas, cenizas y piedras, pero no se expulsa magma.

Según productos expulsados por el volcán

De acuerdo a los productos que son emitidos por los volcanes, existe además de la lava, los gases y los fragmentos de roca. Específicamente las rocas volcánicas pueden pertenecer a dos tipos fundamentales que son las lavas y las rocas piroclásticas. Cada tipo de erupción de los volcanes posee emisiones de productos característicos.

Otros criterios de clasificación

Los volcanes también suelen clasificarse atendiendo a su actividad eruptiva en volcanes activos, inactivos o extintos, dependiendo de la frecuencia o el tiempo en que han presentado erupción, si es reciente (aproximadamente 10000 años) o no.

Bibliografía consultada

– Centro Nacional de Prevención de desastres. (2014)
– Macías, J. (2005)
– Martí, J.; Folch, A. (1995)
– Sieron, K. (2017)