Almendro (Prunus dulcis): características, hoja, flor cultivo y cuidados. Almendras, propiedades y beneficios.

Almendro, Prunus dulcis

Características del almendro (Prunus dulcis)

El almendro, de nombre científico, Prunus dulcis, es un árbol de 5 a 10 m de altura, en la juventud su copa es bastante abierta y vertical, ramas principales rectas, relativamente pequeñas y ascendentes en forma oblicua. En la adultez su copa es abombada, más amplia, baja y con aspecto arbustivo. Tronco retorcido e inclinado; corteza gris oscura o negro pardusco, rugosa, hendida, irregular y agrietada en la adultez. De brotes erguidos y lisos, color verde brillante, que posteriormente pueden cubrirse de espinas cortas. Las hojas del almendro son de 4 a 12 cm de longitud y 1,5 a 4 cm de anchura, forma oval, alargadas o lanceoladas, ápice delgado y largo, margen finamente dentado, dobladas en V en la base o la mitad inferior; lisas y sin pubescencia, verde oscuro o verde amarillento. Flores hermafroditas, grandes y nacen antes que las hojas (entre enero y mayo), pedúnculos bastante cortos, solitarias o en agrupación de 2; completamente abiertas pueden medir de 3 a 5 cm de diámetro, posee 5 pétalos y muchos estambres. Los pétalos algunas veces son blanco puro pero también pueden ser color rosa intenso. Sépalos tan largos como los pétalos. Su fruto es la almendra, oval alargado, muy seco.

Cultivo del almendro

El cultivo del almendro es típicamente mediterráneo, con elasticidad en su adaptación a condiciones diversas: resiste altas temperaturas veraniegas y fríos invernales extremos, o hasta sobrevive a largos periodos de sequía (capaz de soportar tanto el calor como el frío); puede ser cultivado en suelos muy pobres y secos.

Los niveles de producción del almendro se incrementarán a medida que las condiciones medioambientales sean las mejores para su cultivo. Se cultiva principalmente por su fruto (las almendras), se adapta bien a los climas templados cálidos y secos; crece muy bien en suelos calizos, sueltos, bien abonados y profundos aun siendo pedregosos, con pH entre 5,3 a 8,3 siendo el ideal 7,3. Requiere suelos con una profundidad mínima de hasta 1 m, con buen drenaje y permeabilidad. Puede vegetar en altitudes de entre 100 y 2.000 m. En altitudes cercanas a 1.000 m fructifica con regularidad.

Cuidados del almendro

En lo relacionado con los cuidados del almendro destacar que debe ser protegido de las heladas primaverales producidas durante la floración, pues dañan las flores, logrando muy pocos frutos, siendo éste el factor de mayor riesgo de pérdida de producción. Deben evitarse suelos con problemas de salinidad y sodicidad; se recomienda el cultivo del almendro en zonas que tengan especies de barreras o escudos forestales a fin de evitar los fuertes vientos que condicionan el normal crecimiento de las plantas. La incorporación de las cantidades de los elementos nutrientes debe ser la adecuada, para lograr máximos resultados en producción, de acuerdo con los resultados obtenidos de un análisis foliar, que se realiza en verano (diciembre). No se deben exceder los aportes de agua de riego pues se puede ocasionar la muerte de las plantas.

En cuanto a la poda, al almendro se le somete a dos tipos de poda: de formación y de regeneración. La poda de formación se realiza desde el primer año de plantación hasta que el árbol alcanza unos niveles productivos y de desarrollo vegetativos próximos a los máximos potenciales. La poda de regeneración se aplica para rejuvenecer y revigorizar el árbol debido a su envejecimiento y así mantener cierto nivel productivo.

En condiciones de alta humedad, los árboles son propensos a enfermedades por hongos. La lluvia, durante el crecimiento del fruto, puede promover la aparición de algunas enfermedades de origen fúngico y bacteriano, tales como la podredumbre marrón, el enrollamiento de hoja o la roya. La hoja plateada se puede constituir en un problema que se logra disminuir con la poda en verano.

El almendro es una especie muy apetecida por ciertos animales herbívoros y esto hace necesario proteger las plantas con barreras mecánicas o químicas. Los ácaros dañan las hojas y otros insectos producen problemas.

Fruto del almendro: las almendras

Almendras, beneficios, propiedades
Almendras, fruto del almendro

La almendra es una drupa, de 4 cm de longitud, ovoidea, verde pálido, de aspecto velloso aterciopelado, dehiscente, con la particularidad de que, en el momento de la maduración, el mesocarpio o envoltura poco carnosa se seca y abre tempranamente, por la sutura ventral, dejando al descubierto la cáscara y no experimentando el engrosamiento característico de las drupas de otras especies frutales; endocarpo leñoso o cáscara que envuelve un solo hueso y que, a su vez, contiene en su interior un solo grano o semilla grande: la almendra está provista de un tegumento pardo y rugoso. Desde afuera hacia adentro, el fruto del almendro, las almendras, está formado por el exocarpio, el mesocarpio, el endocarpio y la semilla. La parte externa y blanda del fruto, formada por el exocarpio y el mesocarpio, es la corteza o pellejo.

Existen almendras dulces y amargas, pero las dulces son preferidas además de su sabor porque no son tóxicas como las almendras amargas.

Propiedades de las almendras

Son muchas las propiedades de las almendras, ya que es un excelente y nutritivo alimento pues posee 50% de grasas de las que el 80% corresponde a ácido oleico, entre un 15 y 20% son grasas poliinsaturadas (omega 6), también las almendras contienen algo de omega 3 y pequeñas cantidades de grasas saturadas.

La composición de las almendras se asemeja a la del aceite de oliva. Posee 26% de carbohidratos, un 12% en lo relacionado con su fibra dietética y en proteínas el 20% ; contiene 25% de vitamina E y es rica en minerales como calcio, manganeso, fósforo, potasio y cobre. Tiene vitamina B, especialmente riboflavina, tiamina y niacina, con algo de folato.

Beneficios de las almendras

Se ha reportado que el consumo regular de almendras se asocia con una menor incidencia en la presencia de enfermedades cardiovasculares debido al efecto benéfico de los ácidos grasos esenciales en el equilibrio del colesterol, niveles de triglicéridos y regulación de la presión arterial; igualmente, su consumo regular está asociado con menor incidencia de obesidad, previene intoxicaciones por ingesta de alcohol, igualmente previene y controla la diabetes tipo II y el estreñimiento.

En general las almendras constituyen un alimento con alto poder antioxidante, contribuyendo a la prevención de formación de células cancerígenas y a la aparición de las enfermedades degenerativas de los diferentes órganos.

Autores consultados

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