Cerezo, Prunus avium, características, hoja, flor, cuidados. Cereza, propiedades y variedades

Cerezo, Prunus avium

Características del cerezo (Prunus avium)

El árbol cerezo, de nombre científico, Prunus avium, conocido también como cerezo común, silvestre o de monte, es un árbol estándar caducifolio de altura entre 20 y 25 m, pero puede llegar hasta 30 m; presenta circunferencia en la base del tronco de 2 a 2,5 m. El crecimiento del cerezo es relativamente moderado.

La copa globular del cerezo es extensa, alargada y regular, en la juventud se prolonga en un ápice estrecho y en la adultez es más columnar, pero manteniéndose abombada. Las ramas se desarrollan hacia arriba, son divergentes, casi verticiladas, ramifica muy poco por presentar dominancia apical; el tronco recto y alto hasta el extremo de la copa; la corteza del cerezo es lisa, anillada, marrón rojiza o gris, suave, algo brillante, atractiva, desprendida en bandas o listas transversales estrechas o alargadas, envueltas con lenticelas perpendiculares. El cerezo posee brotes fuertes, pulidos, pardogrisáceos; yemas puntiagudas, aovadas, comprimidas, pardorojizas, brillantes. El fruto del cerezo es la cereza, tipo drupa carnosa y de color roja intensa.

Hoja del cerezo

Las hojas del cerezo, Prunus avium, son simples, de elípticas a oblongas, acuminadas, caedizas, grandes, con longitud que se aproxima sobre los 7 a 15 cm y de 4 a 8 cm de diámetro, alternas, ápice delgado, dentadas en forma irregular, dientes posicionados hacia adelante, extremo de la hoja del cerezo puntiagudo; lisas, haz glabro verde oscuro, envés ligeramente pubescente, con vellosidades; pecíolo largo, 4 a 5 cm de longitud y dos glándulas rojizas aproximadas al limbo. Fasciculadas en el borde de ramillas cortas. Cuando las hojas caen en otoño se vuelven rojizo-anaranjadas.

Flor del cerezo

El cerezo en flor, Prunus avium, presenta flores blancas o rosadas, nacen antes o a la vez que las hojas, presentan de 2 a 3 cm de diámetro; pedúnculos largos, cáliz libre y caedizo. Corola con 5 sépalos, 5 pétalos blancos aovados, muchos estambres, un ovario central y pistilo sin pelos. Autoestériles, agrupadas de 2 a 6, en inflorescencias umbeliformes o corimbos (“ramillete de mayo”) con una yema vegetativa que se encuentra bordeada, en su base, por una corona de brácteas de 3 a 7 yemas florales, conteniendo cada una de ellas de una a cinco flores.

Cuidados del cultivo de cerezo

Aunque el cerezo Prunus avium se desarrolla bien en casi todos los terrenos, estos deben ser profundos, bien drenados, no muy secos, preferiblemente neutros, con adecuada proporción de nutrientes y porosidad. Aun cuando resiste el frío, hasta aproximadamente -20 grados, es sensible a las heladas por lo que debe ser protegido de éstas pues daña sus bonitas flores; no tolera bien la sombra, pudiendo llegar a morir de forma prematura estando en este ambiente; el exceso de lluvias durante la floración y fructificación puede reducir la producción significativamente. El sistema de riego no debe generar erosión del suelo, así como tampoco diseminación de malezas ni enfermedades; evitar las temperaturas muy elevadas durante el verano pues, en zonas bastante cálidas pudiera presentarse agrietamiento del tronco, favoreciendo así la posibilidad de infecciones por hongos y bacterias.

La aplicación de fertilizantes en cerezos debe restringirse a las cantidades necesarias para lograr rendimientos elevados en la producción de frutos de calidad. Es aconsejable la poda de formación en árboles jóvenes, de mantenimiento en árboles adultos y de producción tanto en invierno como en primavera y otoño. Los árboles adultos están expuestos a la gomosis producida por el cranco bacteriano; varios hongos de miel podrían significar un riesgo para el árbol así como la hoja plateada; a los frutos del cerezo Prunus avium los ataca la larva del díptero Ortalis cerasi.

Fruto: Las cerezas

Cerezas
Cerezas

El fruto del cerezo Prunus avium son las cerezas, de tipo drupa, de 1 a 2,5 cm de diámetro, globular, inicialmente verde y roja intensa al madurar, brillante y, raramente, también amarilla; no pruinosa, comestible, agridulce, hueso globoso, duro, prácticamente liso, rodeado por una carne jugosa; la madurez de las cerezas se produce según lugar de procedencia y clima.

Las cerezas crecen encima de un pedúnculo de 3 a 5 cm de longitud.

Propiedades de las cerezas

Las cerezas son abundantes en hidratos de carbono, especialmente azúcares simples: fructosa, glucosa y sacarosa, no obstante su valor calórico es moderado. Posee fibra en bastante proporción, contribuyendo al tránsito intestinal. Tiene la presencia de vitamina C, tiamina, folatos y provitamina A, en pocas cantidades. En lo que a minerales respecta, las cerezas contienen potasio en cantidades apreciables y en menor proporción: magnesio, hierro, fósforo y calcio; además, posee compuestos bioactivos como las antocianinas (en la pulpa de la fruta), con capacidad antioxidante y con actividad inhibitoria de la ciclooxigenasa II, considerados protectores de los vasos sanguíneos.

También las cerezas aportan monoterpenos, concretamente, alcohol perílico, cuya actividad es considerada antitumoral. Un número significativo de estudios experimentales ha mostrado que tal compuesto contribuye con la prevención del desarrollo de ciertos tipos de cáncer: páncreas, mama, próstata, pulmones, hígado y piel; siendo también las cerezas antioxidante, brindándole así protección a lípidos, sangre y otros fluidos corporales para impedir la acción de los radicales libres, asociados al envejecimiento y a la aparición de diversas enfermedades crónico-degenerativas (cardiovasculares, cáncer, osteoporosis, entre otras.).

Variedades de cerezas

Dentro de la cereza común (Prunus avium) existen gran variedades de cerezas. De ellas pueden citarse las siguientes:

Ángela: De muy buen sabor y prolífica. Bien adapatada a veranos fríos e inviernos suaves.

Ambrunés: Es una cereza con cuerpo achatado, grande, se desprende fácilmente del péndulo y con sabor y dulzura intenso.

Emperor Francis: Es un fruto pálido y fiable, Al igual que la cereza Ángela, se adapta bien a veranos fríos e inviernos suaves.

Kristin: Es un fruto negro y se considera la cereza común más resistente.

Royal Ann: Grande y amarilla, muy buena cuando está fresca. La lluvia puede partirla.

Lapins: Proviene de un cerezo autofructífero, que poliniza a otros cerezos. Es una variedad de cereza dulce, mediana y forma acorazonada.

Stella: Al igual que la Lapins, procede de un cerezo autofecundable que sirve de polinizador para otros cerezos. Esta variedad de cereza es de tamaño medio y sabor muy agradable.

Autores consultados

  • Aas, G. y Riedmiller, A. (s/f)
  • Cazanga S., R.; Leiva M., C. et al. (s/f)
  • Ceballos, L. y Ruiz de la T., J. (2001)
  • Chinery, M. (1988)
  • Coombes, A. J. (1999)
  • Kremer P., B. (1986)
  • Lyle, S. (2006)
  • Royal Horticultural Suciety (1996)

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