Encina (Quercus ilex): características, crecimiento, hábitat y distribución

Encina, Quercus ilex
Encina, Quercus ilex

Características vegetativas atribuibles a la encina

La encina, carrasca, chaparra, chaparro o Quercus ilex es un árbol perteneciente a la familia de las Fagáceas que puede medir entre 16 y 25-30 m de altura en su madurez. Puede llegar a vivir hasta 700 años.

En su juventud suele presentar formas arbustivas que se llegan a confundir con Quercus coccifera. En algunas ocasiones la encina permanece en estado arbustivo por las condiciones climáticas o edáficas del lugar en el que crece. Al igual que el alcornoque, tiene un sistema radical muy bien desarrollado. Su tronco se caracteriza por ser corto, grueso y recto en individuos que se encuentran aislados. La corteza es delgada, gris y lisa en ejemplares jóvenes, y oscura (negro pardusco a negro) y agrietada en placas cuadradas en ejemplares maduros, carácter que la distingue del alcornoque. La copa es densa y amplia, redondeada, abombada en estado natural y con ramificación abundante que inicia a poca distancia del suelo. Ramas gruesas y ascendentes en la parte media y superior de la copa.

Las hojas de Quercus ilex son persistentes durante 3 o 4 años, coriáceas, miden de 4 a 10 cm de longitud por 6 cm de altura y presentan formas variadas: aovado-lanceoladas, elípticas, de margen entero o dentado. El haz de la hoja es liso o áspero y de color verde oscuro a negruzco brillante y el envés es tomentoso y grisáceo. Los peciolos de la encina son lanosos y miden de 1 a 2 cm de longitud.

Reproducción de la encina

Las encinas se reproducen muy bien por semilla (reproducción sexual) aunque también se reproducen por brotes de raíz (asexual). Es un árbol monoico. Las flores femeninas se reúnen en grupos pequeños dispuestas en pedúnculos lanosos con racimos de 2-3 flores, o se encuentran solitarias. En un principio las flores son de color rojizo y en su madurez presentan un color verde grisáceo o con tonos anaranjados, su extremo es de color rosa, presentan abundantes pelos o tricomas y miden unos 2 mm de longitud. Las flores masculinas, de color amarillo, luego anaranjado que cambia a pardo, se reúnen en amentos de color oro pálido, se disponen en el extremo de las ramas y miden entre 4 y 7 cm de longitud.

La encina florece en los meses de marzo a mayo, a veces junio o julio, cuando la temperatura alcanza los 20 °C y la luz del sol permanece por 10 horas al día, luego de un periodo de estrés.

El polen se dispersa por el viento o, en menor medida, mediante los insectos. En esta especie ocurre tanto alogamia (reproducción entre distintos individuos) como autogamia (autopolinización, en un mismo individuo).

Los frutos de Quercus ilex son secos e indehiscentes y se conocen como bellotas. Estas bellotas presentan color verde claro en su juventud y marrón oscuro en su madurez, miden 1,5-3 cm de longitud, son largas y puntiagudas y su cúpula, de color verde grisáceo, las cubre hasta la mitad, tiene escamas romas muy adheridas. Maduran generalmente en los meses octubre y noviembre. La producción se inicia más o menos a los 15 o 20 años de edad de la encina.

Hábitat de la encina

Quercus ilex es una especie que forma parte de bosques puros sobre grandes extensiones de terreno. Se considera que la encina no tiene requerimientos especiales del suelo pero en general se asienta sobre suelos secos o frescos y es muy resistente a la sequía y temperaturas extremas. Al mismo tiempo, Quercus ilex es resistente a los vientos salados y a la contaminación de las ciudades. Se asienta hasta los 1400 m de altitud en colinas, bosques y matorrales.

Distribución de Quercus ilex

Este árbol, Quercus ilex, se encuentra ampliamente distribuido en los países mediterráneos. En el norte desde la península Ibérica hasta Turquía y en el sur desde Marruecos hasta Túnez. Sin embargo, España es el principal país con grandes extensiones de encina, aproximadamente tres millones de hectáreas de encinares que se reparten en la península y en las islas Baleares, exceptuando la franja costera cantábrica en la que se considera una especie rara. La encina suele ser plantado con fines ornamentales y de protección formando grandes franjas o cercas, con frecuencia junto al mar.

Usos y utilidades

La madera de la encina se usa para trabajos de construcción y carpintería ya que es dura, pesada y muy resistente. Con ella se fabrican piezas que tengan que soportar mucho roce, por ejemplo, se usa en carros, parquets, arados y herramientas, así como en obras hidráulicas y para crear pilares o vigas. Al igual que el alcornoque, sus frutos se usan para alimentar al ganado. También las bellotas de la encina son comestibles para los humanos. Éstas se comen tostadas como se acostumbra con otros frutos secos, o a partir de ellas se elabora harina y se usa para hacer pan. Su leña se usa para hacer un excelente carbón vegetal.

Autores consultados

Aas, G. y Redmiller, A. (s/f)

Bayer, Buttler, Finkenzeller y Grau. (2006)

Carballo G., J. l. y Curiel P., F. (s/f)

Chinery, M. (1988)

Coombes, A. J. (1999)

Ruiz de la T., J. (1981)