Vid (Vitis vinifera), características, cultivo y fruto, la uva

Vid (Vitis vinifera)
Vitis vinifera es el nombre con el que los científicos nombran a una planta que es muy popular a escala global, y es que si no se conoce a la planta en general, se conoce a su fruto bien sea por su sabor, propiedades y aspectos positivos de su ingesta, o bien por el producto que se elabora a partir de él, el vino. Se trata de la vid, parra, vidueño o verduño, nombres comunes del arbusto que da por fruto la uva y que corresponde a una especie autóctona de Europa y Asia.

Taxonómicas de la vid

La clasificación taxonómica de la planta vid es la siguiente: filo Tracheophyta, Clase Magnoliopsida, orden Vitales, familia Vitaceae, género Vitis y especie Vitis vinifera, con dos subespecies diferenciadas principalmente por caracteres morfológicos, estas son: V. vinifera subsp. sylvestris y la V. vinifera subsp. vinifera también conocida como Vitis vinifera subsp. sativa.


Características morfológicas de la planta de Vitis vinifera

La planta de la vid puede adquirir diferente aspecto o forma en general y también tamaños, dependiendo de la poda, pero se ha reportado que puede llegar a alcanzar un tamaño máximo de 35 metros de altura. En las próximas líneas se describen los caracteres morfológicos más destacados de la vid o Vitis vinifera, en cuanto a su raíz, tallo, hoja, flor, fruto y semilla.

Raíz

La planta de la vid, vidueño, verduña o parra posee una raíz principal o pivotante, con numerosas ramificaciones que incluyen raíces secundarias, terciarias y también pelos absorbentes.

Tallo

Vitis vinifera es una especie vegetal leñosa, con el tallo nada recto, lo que quiere decir que es sinuoso y retorcido, con aspecto no liso sino más bien agrietado, y cuya corteza voluminosa y rasposa se desprende cuando está madura. Del tallo principal salen unas ramificaciones que dependiendo de su consistencia reciben el nombre de pámpanos o sarmientos, los primeros cuando son herbáceos y los segundos cuando están lignificados. También poseen estructuras enrolladas y trepadoras denominadas zarcillos, los cuales son ramificados y se ubican de forma opuesta a la hoja, término que se conoce como opositifolio.

Hoja

Las hojas de la vid son pecioladas, con una longitud que oscila entre 5 y 15 cm, normalmente lobuladas y dependiendo de la subespecie pueden tener entre tres o de 5 a 7 lóbulos, con margen dentado de forma irregular, que pueden ser glabras o tomentosas, por lo general, el haz es glabro y el envés tomentoso. La disposición de las hojas de la vid o parra es alterna.

Flor

Las flores de Vitis vinifera son pequeñas, pediceladas, dispuestas en racimos con filotaxis alterna y poseen simetría actinomorfa. Pueden ser hermafroditas o dioicas en base a la subespecie. El cáliz es pequeño, cupuliforme, con 5 sépalos verdes que se encuentran unidos (gamosépalo). La corola está integrada por 5 pétalos de color verde, de pequeño tamaño, unidos en el ápice.

El androceo de la vid está igualmente formado por cinco piezas o estambres de ubicación opuesta con respecto a los pétalos de la flor, son libres, con sus dos partes bien diferenciadas, la antera y el filamento. Las anteras son dorsifijas con tecas divididas en cuatro cavidades o lóculos, su dehiscencia es longitudinal.

La flor de Vitis vinifera posee un disco anular conformado por 5 nectarios de color amarillento que se encuentra en cierto grado soldado con el ovario de la flor, y que se ubica alternado con los estambres de la misma.

El gineceo de la vid está constituido por un pistilo con ovario súpero, el cual presenta 2 lóculos y 2 carpelos. La placentación es del tipo axilar. La flor posee un estilo corto y un estigma glandular con forma discoidea.

Fruto (uva) y semilla

El fruto (uva) de Vitis vinifera es carnoso, de tipo baya, pluriseminado, que cuando está maduro es indehiscente. Aproximadamente su tamaño se encuentra entre los 6 y 22 mm. Su forma y color son variables, pueden ser globosas o elipsoidales, verdosas, amarillas, rojas y oscuras (azules, purpúreas, negruzcas).


La semilla que se ubica en la parte central también posee características heterogéneas que dependen de la subespecie de uva, como su forma (redonda, oblonga, piriforme), tamaño (pueden alcanzar hasta los 7 mm), superficie (lisa, en relieve), cantidad (de 2 a 4 semillas por fruto) y sabor (de ácido a dulce).

Cultivo de la vid

La vid es popularmente cultivada en regiones templadas. Las temperaturas óptimas de desarrollo oscilan entre los 18 y 26°C; temperaturas muy altas acompañados de vientos pueden ocasionar daños a los cultivos. Es una planta poco exigente en relación a las características del suelo y al riego, aunque crece satisfactoriamente en aquellos que poseen profundidad, materia orgánica en forma abundante y que presente buen drenaje de las aguas.

Su multiplicación más común es por vía vegetativa, bien sea por injerto, estaca o acodo. Su producción demora un lapso aproximado de 3 o 4 años después de sembrada la planta.

Propiedades y beneficios del consumo

La planta de la vid posee componentes que la hacen tener un alto valor nutritivo, gracias a las propiedades y beneficios que trae su consumo al ser humano.

En general, sus hojas tienen antocianósidos y polifenoles como el ácido monocafeiltartárico, taninos hidrolizables, procianidoles, entre otros. Estos constituyentes le atribuyen numerosas propiedades, entre ellas tenemos: acción antioxidante, antitumoral, antiedematosa, antiinflamatoria, vasoprotectora y astringente. Estas propiedades proporcionan beneficios para la salud, sobre todo para el tratamiento de diferentes trastornos como edemas, diarreas, varices, hemorroides, procesos inflamatorios, entre otros.

El fruto de Vitis vinifera (uva), como todas las bayas, jugosas y carnosas, está integrado mayormente por agua (cerca del 78%), además de poseer otras moléculas como azúcares, ácido málico, succínico, tartárico, glicólico, querecetina, quercitrina. Las semillas también poseen un alto porcentaje de ácidos grasos insaturados, fibra y proteínas.

El fruto de la vid es por lo tanto, refrescante, nutritivo y muy útil para personas que padezcan problemas del sistema circulatorio o renal. Además la uva también estimula al sistema de defensa o sistema inmunitario, ayuda a prevenir la asterioesclerosis y diferentes tipos de cánceres.

Al ser la uva un fruto con alto contenido de agua, vitaminas (como B1, B6, C, E) y minerales (como hierro, potasio, zinc, selenio, magnesio) es un gran reconstituyente que beneficia durante convalecencias, y que puede ser ingerido por cualquier persona durante actividades físicas para ayudar en la reposición energética. Pero, al poseer también alto porcentaje de azúcares, no se aconseja su ingesta en aquellos que presenten problemas de diabetes.

Dependiendo de las características de la variedad también poseen sustancias como el resveratol, como es el caso de la uva negra. Actuales investigaciones han corroborado que dicha molécula es preventiva del envejecimiento y de enfermedades como el Alzheimer.

Biografía consultada:

– Agrolanzarote, Servicio Insular Agrario. (2012).

– Asensio, M. (2000).

– Hidalgo, R.; Gómez, M.; Rojas, P.; Soliz, M.; Soliz, R.; Quiroga, D.; Saravia, G.; Saavedra, G. (2016).

– Laguna, E. (2003).

– Lúquez, C.; Fomento, J. (2002).

– Marsal, G. (2015).

– Santos, M.; Alonso, M.; Ladero, I.; Martín, M. (2005).

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