Diferencias entre musgos y helechos, con cuadro comparativo

Musgos: Yuliya Kirayonak/sp.depositphotos.com

El reino Plantae posee individuos con morfología, tamaño, anatomía y fisiología heterogénea, pero todas importantes por su rol ecológico principal como fotoautótrofos. Dos de estos grupos son las plantas que se llaman popularmente musgos y helechos, las primeras corresponden a las briofitas y las segundas a las pteridofitas, ambos poseen algunos caracteres iguales (como la formación de un embrión, un ciclo de vida diplohaplóntico o diplobióntico, es decir, con dos alternantes y la necesidad de agua para completarlo). Sin embargo, tienen varias discrepancias, por lo que el tema central de este artículo son las diferencias entre musgos y helechos, resaltando aspectos del sistema conductor o vascular, la altura o dimensiones alcanzadas, ciclo reproductivo y organización corporal en cada caso.

Diferencias entre musgos y helechos en cuanto al sistema vascular

Entre las principales diferencias entre musgos y helechos se encuentra la característica referente al sistema vascular, ya que las briofitas carecen como tal de tejidos de sostén bien desarrollados, así como de conducción, por lo que son considerados atraqueofitos, realizan la absorción de agua sin alguna estructura, órgano o tejido especializado, utilizando toda la superficie para tal fin, mediante capilaridad, aunque algunos musgos poseen un tejido primitivo con células llamadas leptoides e hidroides para la conducción nutrientes y agua, respectivamente.

Por su parte, los pteridófitos sí están dotados de elementos de conducción de agua y nutrimentos, con un xilema compuesto principalmente por traqueidas, aunque pocos especímenes están dotados de vasos conductores y un floema transportador de sustancias orgánicas, por lo que son traqueofitos.

Tamaños de musgos y helechos

En relación a las longitudes también encontramos otra de las diferencias entre musgos y helechos, por un lado, los musgos poseen tamaños menores, que oscilan entre unos pocos milímetros hasta alrededor de 20 o 30 centímetros, pero existen especies que pueden llegar a medir casi 1 metro de altura. Los helechos poseen longitudes mayores, su tamaño generalmente abarca desde algunos centímetros hasta entre 10 a 12 metros.

Esta característica está relacionada con el sistema vascular, ya que los musgos al carecer de él, no pueden crecer tanto, pues no tienen un sistema especializado que distribuya el agua y los nutrientes por el cuerpo, mientras que los helechos sí disponen de ello, por eso logran adquirir mayores dimensiones.

Diferencias entre musgos y helechos en cuanto a su ciclo reproductivo

Los dos grupos de vegetales poseen una alternancia de generaciones entre un gametofito y un esporofito, pero una de las diferencias entre musgos y helechos es la fase dominante en cada uno, siendo en las briofitas el gametofito, genéticamente haploide, más longeva, compleja y que lleva ligado encima de él al esporofito, insertándose a través del pedicelo; mientras que en los pteridofitos ocurre lo contrario, la generación dominante es el esporofito, genéticamente diploide, que vive de forma libre e independiente del gametofito.

En los musgos las esporas están contenidas dentro cápsulas que se encuentran sobre el gametofito, y tras su germinación se produce una estructura generalmente filamentosa denominada protonema; por su parte, en los helechos las esporas se encuentran generalmente agrupadas en los frondes u hojas, específicamente en el envés, denominándose a dichos grupos soros, después de germinar se origina una estructura laminar que posee pequeños rizoides llamada protalo.

Organización corporal

Helechos: Eduardo Schmeda/CC BY 2.0

En relación a la organización de cuerpo, se presentan diferencias entre musgos y helechos, los briofitos poseen una organización corporal inferior en cuanto a complejidad, tanto a nivel interno como externo, con órganos similares a los observados en los pteridofitos (raíz, tallo, hojas) pero no iguales, disponen de estructuras llamadas rizoides, caulidios y filidios. Los rizoides constituyen filamentos conformados por varias unidades celulares o lo que se conoce con el término de multicelulares.

Los pteridofitos si se encuentran organizados corporalmente con raíces, tallos y hojas verdaderas, generalmente el tallo se desarrolla bajo tierra (subterráneo), en el que se forman raíces de tipo adventicias. Morfológicamente las hojas pueden ser enteras o poseer múltiples divisiones y son generalmente de dos tipos, licofilos y eufilos o frondes (hojas verdaderas).

La hoja o fronde de los helechos cumple, además del rol fotosintético, una función en la reproducción porque es el órgano que protege y contiene las esporas, a diferencia de lo que ocurre en los musgos, en los que los filidios no tienen relación con la reproducción, solo intervienen en la alimentación de la planta.

Como se ha mencionado el gametofito en los musgos es la etapa dominante, más longeva y que representa al cuerpo descrito como tal del musgo, con los órganos sencillos rizoides, caudilios y filidios, mientras que el gametofito en los helechos es efímero con morfología generalmente de corazón, pequeño, clorofílico, y con rizoides para anclarse al sustrato.

El esporofito en los musgos es dependiente del gametofito y se encuentra sobre él, consta de un pie, una seta o pedicelo y una cápsula con las esporas; mientras que en los helechos ocurre lo contrario y corresponde al cuerpo vegetal con los órganos de las raíces, tallo y hojas o frondes, además de ser de vida independiente.

La relación del tamaño del esporofito y el gametofito también es otra de las diferencias entre musgos y helechos, ya que en los pteridofitos el esporofito puede alcanzar gran altura, llegando incluso a medir algunos metros, mientras que el gametofito es pequeño con apenas unos pocos centímetros; por su parte en las briofitas las longitudes del esporofito y el gametofito son similares.

Cuadro comparativo con las diferencias entre musgos y helechos

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