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Ficus, un género de plantas muy diversificadas, características, tipos

Ficus

El nombre Ficus corresponde a un grupo de plantas distribuidas principalmente en las regiones tropicales y subtropicales del mundo, en partes de África, América, Asia y Australia, en altitudes variables que no sobrepasan los 2500 m. Este grupo es de interés principalmente ornamental y posee una asociación ecológica interesante con otro ser vivo para lograr su reproducción.

Si quieres conocer sobre el género Ficus, este artículo trata sobre una descripción del mismo, en el que se incluyen además su taxonomía, algunos ejemplos de especies, importancia y los cuidados que se deben tener con este tipo de plantas para un desarrollo apropiado.

¿Qué árbol es el ficus?

El ficus pertenece al grupo de las plantas vasculares dicotiledóneas, con un gran crecimiento secundario, corresponde como ya se ha afirmado a un árbol (aunque en algunas ocasiones puede ser un arbusto o una trepadora), el cual taxonómicamente se encuentra incluido como un género dentro de las moráceas.

Actualmente su diversidad es asombrosa, con un número de 852 especies, 100 subespecies y 60 variedades. Su clasificación taxonómica completa queda de la siguiente manera:

  • Reino: Plantae.
  • Filo: Tracheophyta.
  • Clase: Magnoliopsida.
  • Orden: Rosales.
  • Familia: Moraceae.
  • Género: Ficus.

Características

Como ya se ha mencionado, las plantas agrupadas en este género pueden tener porte tanto de árboles como de arbustos y las hay también trepadoras o rastreras, por lo menos en sus etapas tempranas de crecimiento, algunas de sus especies pueden ser caducifolias, mientras que otras son perennifolias, producen látex.

El tamaño que llegan a alcanzar generalmente es mayor a 2 metros en la naturaleza, pero cuando se cultivan ornamentalmente no suelen superar esta medida.

Las láminas foliares son en la mayoría de los casos de buen tamaño, simples, insertas de forma alterna en las ramas, espiraladas, con margen bien sea entero, dentado o lobado; poseen estípulas libres y pueden tener glándulas.

Las flores son unisexuales, pistiladas (femeninas) o estaminadas (masculinas), presentándose bien sea un mismo tipo por planta (dioicas) o ambos en el mismo individuo (monoicas), a veces son estériles. Las masculinas poseen un perianto (ya que no se distinguen pétalos y sépalos) formado por tépalos en un número que van de 2 a 8, pueden presentarse libres o soldados, constan de 1 a 7 estambres rectos o curvos. Las femeninas pueden o no carecer de perianto y tienen un ovario con un solo lóculo (unilocular).

Las estructuras florares poseen pequeñas dimensiones y se encuentran agrupadas de manera interesante, pues se mantienen protegidas dentro del receptáculo ensanchado, carnoso, con forma de copa y cerrado, llamado sicono y que solo presenta un orificio o poro, denominado ostiolo y de ubicación apical.

Estos siconos pueden presentarse solitarios, en número par o agrupados en racimos sobre las ramas o el tronco, también se pueden encontrar en posición axilar. Son pedunculados o sésiles y frecuentemente tienen 2 o 3 brácteas basales.

El fruto de esta planta se llama igualmente sicono y está constituido tanto por el receptáculo carnoso como por los verdaderos frutos en el interior del mismo, los aquenios.

¿Cómo se reproduce el árbol ficus?

La reproducción de este género de plantas llama la atención, ya que para lograrla ameritan la presencia de unos insectos polinizadores, las avispas de la familia Agaonidae, la mayoría de las especies de Ficus tienen una avispa específica para ello.

La relación avispa-Ficus en realidad es mutualista, ya que ambos ejemplares obtienen algún beneficio. Por una parte, las plantas logran la polinización y a cambio les ofrecen a estos insectos alimento.

Las avispas son atraídas por compuestos químicos de las flores, penetran al sicono a través de los poros u ostiolos, allí además de asistir a la reproducción vegetal (pues vienen impregnadas con el polen de la flor en la que nacieron), colocan sus huevos, de estos salen las larvas, las cuales se desarrollan completamente allí, mientras se nutren de la flor.

Para poder salir del fruto, las avispas abren otros orificios en el sicono y así recién emergidas se van en busca de otro fruto para que comience el ciclo nuevamente. Con posterioridad a todo este proceso comienza la maduración del sicono, se producen los cambios respectivos de color y olor, para que pueda ser apetecible a los animales y de esta manera ocurre la dispersión de la semilla.

Tipos de ficus

Existen diferentes ejemplares incluidos en este género, los cuales se encuentran ampliamente repartidos en el mundo, entre algunas de las especies más populares se encuentran:

Ficus benjamina: conocido con el nombre común de laurel de la India o higuera de Java, es nativo de Asia y usado como ornamental. Grande, de hasta 20 m de altura, perennifolia (siempreverde), con copa abundante y amplia. Sus siconos carecen de peciolos y son de colores variables (violeta, rojo o amarillo), alcanzan hasta los 2 cm de longitud.

Ficus elastica: llamado popularmente árbol del caucho, hule o gomero, procede de Asia, es de uso ornamental. Su nombre hace referencia a una goma elástica que se puede obtener de él, pero para fines comerciales ha sido reemplazada por un producto proveniente otro tipo de planta. Siconos verdosos o entre verdes y amarillos, con algunos puntos de color oscuro, pero cuando maduran se tornan violetas, pueden medir hasta 15 mm de longitud.

F. carica: popularmente se conoce como higuera o higo, procede del Mediterráneo. Sus dimensiones pueden oscilar desde los 5 hasta los 10 m de alto. Sus siconos son de tonos azulados, verdes, violetas o negros, de hasta 10 cm de largo, con un sabor dulce, son comestibles.

F. retusa: es un espécimen muy cultivado en interiores, frecuentemente como ficus bonsái, aunque también se usa en exteriores, pues proporciona buena sombra con su copa frondosa. Sus siconos pueden ser verdes o amarillo inmaduros y luego se tornan violeta oscuro.

Importancia

Estas plantas poseen relevancia tanto a nivel ecológico como económico:

– Ecológicamente son muy importantes, debido a que gracias a su producción continua y abundante de frutos, pueden ser fuente de alimento para diversidad de vertebrados, considerándose especies claves en los ecosistemas, además que permiten el desarrollo de las avispas Agaonidae.

– El hombre las valora mayormente como ornamentales tanto de interior como de exterior.

– Algunos especímenes son útiles como forraje para ganado.

– F. carica es la especie con fruto comestible para el ser humano.

– El látex que producen algunos ejemplares se ha observado que posee propiedades medicinales.

Cuidados del Ficus

Como toda planta, ameritan cuidados para que se desarrollen de una forma adecuada, estos son principalmente:

Iluminación: ameritan iluminación abundante, pero teniendo la precaución de que no reciban incidencia directa de los rayos solares. Las hojas también sufren blanqueamiento con exceso de luz.

Temperatura: se ha observado que la temperatura más apropiada de desarrollo oscila entre los 20 y los 25°C. Es importante proporcionar un ambiente cálido y húmedo.

Riego: necesitan un riego adecuado, pero evitando los excesos, para que las raíces no se encharquen.

Abono: es recomendable proveer nutrientes cada 15 días aproximadamente. Si estos son escasos la planta puede presentar hojas blanquecinas.

Cambio de macetas: si se tienen en macetas es aconsejable cambiarlos a medida que crecen, de esta manera no se dañan las raíces.

Ficha sobre el ficus

Referencias

  • Cáceres, P.; Rodríguez, C. (2010).
  • Carauta, J. (1980).
  • González-Castañeda, N.; Cornejo-Tenorio, G.; Ibarra-Manríquez, G. (2010).
  • Ibarra-Manríquez, G.; Cornejo-Tenorio, G.; González-Castañeda, N.; Piedra-Malagón, E.; Luna, A. (2012).
  • Piedra-Malagón, E.; Ramírez-Rodríguez, R.; Ibarra-Manríquez, G. (2006).