Hepáticas, características y ciclo de Vida. Reproducción

Hepáticas
Hepáticas

Hepáticas. Generalidades y características

Las hepáticas, al igual que los musgos y los antoceros, son una subdivisión perteneciente al grupo de las plantas no vasculares briofitas, que a grandes rasgos se caracterizan por ser plantas de poca medida y talla, fotosintéticas de diversos colores (pigmentos), principalmente verdes, con pintas rojas, amarillas o marrones. Crecen sobre lugares (sustratos) ricos en alimento (agua, iones, minerales, entre otros) como el suelo, los barrancos, las rocas; sobre troncos caídos, ramas de árboles u hojas según su hábito de anclaje.

Sus especies son monoicas (los anteridios y los arquegonios se desarrollan en la misma planta) o dioicas (los anteridios y los arquegonios de forman en plantas diferentes), presentando dos generaciones, como es común en las briofitas; la gametofítica dominante, permanente; y la esporofítica insigne pero poco duradera.

Por ultimo cabe resaltar su fuerte vínculo con el agua y la humedad, pues son estas condiciones las que le brindan a las hepáticas beneficios en la reproducción, el crecimiento y el mantenimiento de sus poblaciones.

Hepáticas. Ciclo de vida

En cuanto a la biología de las hepáticas, la generación gametofítica se consolida según sea el tipo de hepática. Ya sea una hepática foliosa, donde se desarrolla un caulidio como pseudo-tallo, filídios como hojas y en el cual sus rizomas, por su disposición, se anclan principalmente en árboles, hojas o troncos caídos; o una hepática talosa, la planta desarrolla un talo o lámina general, aplanada dorso-ventralmente, en algunas especies formada por un solo tejido de células, en otras por aglomerados de células, siendo estos talos más gruesos. Por su cara dorsal poseen muchos poros como hechos por agujas, dentro de estos poros hay unas estructuras llamadas yemas, las cuales son importantes pues mediante estas se realiza la reproducción vegetativa o asexual; y por su cara ventral se ancla al sustrato, el cual por la disposición de los rizomas lo hace primariamente en barrancos, el suelo o las rocas.

Hepáticas, marchantiofitas
Hepáticas, marchantiofitas
Miguel Pérez/CC BY-SA 2.0

Reproducción sexual y asexual

En lo que compete a la reproducción sexual de las plantas hepáticas, permanecen en ciclo gamatofítico hasta que llegan las condiciones de humedad y luz indicadas para empezar la formación de arquegonios, órgano sexual femenino, y anteridios, órgano sexual masculino; al llegar a la madurez el anteridio libera el anterozoide, el cual mediante una película (o cubierta) de agua se desplaza hasta el arquegonio para entrar y fecundar la ovocélula, ocurriendo un proceso meiótico donde existe recombinación de genes. Al ocurrir la fecundación, empieza el ciclo esporofítico, a cambio de este arquegonio, aparece una nueva estructura llamada pie, la cual sirve como soporte y medio de alimentación entre el gametofíto y el esporofíto; se desarrolla en una seta, importante para elevar la estructura que contiene las esporas, además permitir una amplia dispersión; y la cápsula que forma y madura en su interior las esporas para su liberación.

La dispersión de las esporas ocurre cuando la cápsula que contiene y madura las esporas, a través de su apertura, las libera al estar en un lugar más expuesto. Gracias a la seta, son transportadas por el aire o por el agua, algunas trasladadas sin éxito y otras hasta un sustrato propicio para su anclaje y crecimiento, terminando así la hepática su reproducción sexual, para empezar un nuevo ciclo biológico.

La reproducción asexual que sucede por mitosis, se da cuando los poros de la cara dorsal se llenan de agua y las yemas emergen a la superficie, moviéndose a nuevos sustratos, donde a partir de esta yema crece otra planta totalmente igual a la antecesora, sin recombinación de genes.

Hepáticas. Botánica. Ejemplos de plantas hepáticas

Las hepáticas a nivel taxonómico constituyen un filo denominado Hepaticophyta (hepaticofitas) o Marchantiophyta (marchantiofitas), el cual conforma tres grupos o clases: Haplomitriopsida, Jungermanniopsida y Marchantiopsida.

A continuación se presentara una lista con cuatro ejemplos de especies diferentes de hepáticas representativas para la sub-división:

Marchantia: Es una especie talosa de la familia Marchantiaceae, característicamente verdes. Uno de los representantes de mayor tamaño con algunos ejemplares que alcanzan los 30 cm; reproducción vegetativa y sexual, crecen principalmente en regiones montañosas y en raras ocasiones tierras bajas entre los 150 y 4500 msnm, ancladas sobre las rocas o el suelo en donde concurra una alta humedad.

Lunularia: Es una especie talosa de la familia Lunulariaceae. De pigmentación verde traslucido, con un tamaño medio, superficie dorsal ondulada, reproducción vegetativa y sexual; planta cosmopolita, pues su reproducción vegetativa es muy eficiente y la especie resistente. Crecen esencialmente en barrancos y el suelo, conexas íntimamente con fuentes hídricas encontrándose mayoritariamente a la orilla de quebradas y ríos entre los 1600 y 2200 msnm.

Jubula: Es una especie foliosa de la familia Jubulaceae. Particularmente verdes, presentan ramificación irregular, reproducción sexual. Su crecimiento se da especialmente en la base de los árboles, troncos o palos en descomposición, donde abundan los nutrientes y la humedad es mayor, se ubican en bosques bajo-montañosos entre los 1000 y 1500 msnm. Una especie sensible y restringida de fácil declive.

Lejeunea: Es una especie foliosa de la familia Lejeuneaceae. De color verde intenso, poco tamaño, ramificación irregular, reproducción sexual. Esta especie crece sobre la superficie de las hojas y las cortezas de los árboles, en lugares aireados y de buena luz, presente en tierras bajas raramente a alturas mayores de 2000 msnm, especie resistente a la baja humedad y los cambios bruscos de temperatura.

Bibliografía

  • Campos, V. L., Uribe, M. J. y Aguirre, C. A. 2008.