Mimetismo en las plantas, características, ejemplos y tipos

Mimetismo en las plantas

Las plantas al ser ejemplares carentes de movilidad tienen que buscar alternativas para protegerse de los otros organismos del planeta, una de sus estrategias es el mimetismo, que aunque es menos conocido está presente en ellas. Durante el mimetismo, los vegetales o alguna parte de ellos se asemejan a otro ser vivo o no vivo para sacar alguna ventaja, mejorar su desarrollo y supervivencia y así lograr perpetuarse en el tiempo. El mimetismo en las plantas corresponde al tema de estos párrafos, en los cuales se hace énfasis en su definición, funciones, protagonistas, tipos, así como se muestran algunos ejemplos resaltantes de este hábito.

Definición de mimetismo en las plantas

El mimetismo en las plantas, así como en los demás seres vivos, es cualquier similitud de tipo adaptativa entre un individuo y otro, el primero llamado mímico y el segundo el modelo con la finalidad de confusión para un operador o receptor, por lo tanto, lograr la obtención de algún beneficio para su supervivencia. El modelo aparte de un ser vivo también puede involucrar un ser inanimado. Como ya ha sido mencionado en los vegetales es bastante raro y algunos mecanismos son todavía desconocidos o no se han estudiado lo suficiente si se coteja con el mimetismo animal.

Resulta fascinante el mimetismo en las plantas con variedad de formas y modelos empleados, desde objetos inanimados como piedras, otras plantas, insectos, hasta animales muertos, heces y materia en descomposición. Además se ha observado la capacidad de imitación de varios ejemplares simultáneamente, con plantas trepadoras que se asemejan a sus árboles hospedadores.

¿Cuál es la función del mimetismo en las plantas y quiénes lo aplican?

Este mecanismo aporta diversas ventajas adaptativas entre las que resaltan: la protección frente a los herbívoros o las plagas que los invaden, servir de atrayente a los insectos polinizadores y efectuar de esta manera su reproducción, o para permitir la dispersión de sus esporas. En algunos casos esta atracción no ofrece ningún beneficio o recompensa al polinizador, ni nutritiva, ni reproductiva, ni tampoco para cría de sus descendientes, por lo que este resulta engañado.

El mimetismo se encuentra más investigado en plantas con flores, también llamadas angiospermas, pero también se ha documentado en algunas especies de musgos, los llamados musgos de estiércol pertenecientes a la familia Splachnaceae, quienes necesitan materia orgánica para su desarrollo, por lo que se valen del mimetismo para asemejarse a compuestos en descomposición y atraer a insectos que contribuyan a la dispersión de sus esporas en los medios adecuados.

Tipos de mimetismo en las plantas

En los vegetales están presentes diferentes tipos de mimetismo, dependiendo de las funciones de ejecución y de los mecanismos utilizados o cantidad de individuos involucrados. De esta manera se ha evidenciado la presencia tanto de mimetismo batesiano como mülleriano y mimetismo agresivo como defensivo.

Batesiano

El mimetismo en las plantas, de tipo batesiano, se produce cuando las especies que engañan o llamadas mímicas simulan al modelo que engaña al operador con fines reproductivos o defensivos, sin que este último obtenga ganancia o beneficio, por ejemplo, emitiendo señales florales de otra planta productora de néctar para la atracción de agentes polinizadores, sin recompensa.

Las señales relacionadas con el mimetismo en las plantas pueden ser visuales, táctiles u algún tipo de señal química, en los que pueden emplearse también los términos de mimetismo visual, táctil o químico, respectivamente y algunas plantas pueden efectuar combinaciones de ellos para hacer más eficiente la simulación. En el mimetismo visual están inmersas las señales visibles de morfología de la planta completa o de alguna de sus estructuras como flores, hojas, tallos, entre otros, para asemejarse al modelo; en el táctil algunos tricomas u otros apéndices del vegetal son capaces de estimular al operador para hacer más real el engaño, mientras que en el mimetismo químico se biosintetizan sustancias volátiles como feromonas de cría, de alarma o de atracción reproductiva.

Las sustancias de atracción incluyen diferentes moléculas que estimulan la copulación y en algunos casos se obtiene hasta eyaculaciones por parte de los insectos, mientras realizan el beneficio de polinización a la planta. Las sustancias volátiles que simulan feromonas de cría producen olores parecidos a la carroña, estiércol, incluso orina que pueden generan protección, así como contribuir a polinización, estas señales pueden estar acompañadas de mimetismo visual con estructuras que gracias a sus colores y grandes tamaños pueden mimetizar animales muertos (como el lirio Rafflesia arnoldii que puede alcanzar hasta 1 m de ancho, la inflorescencia de Amorphophallus titanum o Aristolochia gigantea), entre otras estrategias empleadas.

En esta categoría de mimetismo batesiano algunos investigadores han empleado otras subdivisiones o tipos como lo son: dodsoniano, bakeriano y pouyaniano. El primero se refiere al mimetismo floral de un vegetal sin recompensa por un modelo vegetal con recompensa. El segundo es un mimetismo batesiano intraespecífico, ya que la copia o mímica y el modelo corresponde a la misma especie, flores femeninas imitan a las masculinas, las partes estigmáticas asemejan a los pétalos o anteras de las flores estaminadas. En el último de los casos, el mimetismo involucra la semejanza de una flor con algún animal insecto de sexo femenino con la finalidad de servir de atrayente para los del sexo masculino y de esta manera lograr la polinización.

Mülleriano

En el caso del mimetismo mülleriano se incluyen diferentes vegetales que comparten ciertos patrones o señales similares para obtener beneficio mutuo. Este tipo de mimetismo posee las características que se involucran más de dos especies de plantas y el engaño no está presente. Es más raro en vegetales, pero se ha argumentado que puede ser observado por ejemplo en ejemplares espinosos, que comparten algunos territorios y poseen espinas similares, coloridas y conspicuas como algunos cactus y Agaves de los desiertos de Norteamérica.

Agresivo y defensivo

El mimetismo agresivo en las plantas involucra todo proceso de atracción tanto de polinizadores como de dispersores mediante diferentes tipos de mecanismos, mientras que el mimetismo defensivo como su nombre lo indica hace alusión a la emisión de señales repelentes de herbívoros y plagas.

Mimetismo vaviloviano

También es conocido otro tipo de mimetismo que no está presente en los animales y tiene por nombre mimetismo vaviloviano, en honor al biólogo que lo descubrió, Nikolai Vavilov, quien observó cómo ciertas malezas de cultivos se asemejan fenotípicamente a ellos y de esta manera el cultivador no las perjudicara. En esta clase de mimetismo se ha comprobado científicamente la influencia no intencional del hombre en la adaptación de estos ejemplares.

Ejemplos característicos

A continuación se listan algunos ejemplos de mimetismo en las plantas:

Lathyrus ochrus: una leguminosa anual que posee manchas conspicuas de tonalidades rojizas que simulan algunas orugas como la polilla pieride, estos modelos tienen la característica de ser aposemáticas, lo que les confiere protección al reducir la depredación. Este fenómeno también ha sido observado en otras leguminosas como Pisum fulvum y Vicia peregrina.

Ophrys tenthredinifera: una planta de orquídea del Mediterráneo, cuya flor se asemeja a una abeja hembra con las alas abiertas, valiéndose tanto de mimetismo químico como visual para atraer a la abeja cornuda macho Eucera nigrilabris, la abeja macho llega y se sujeta del labellum para intentar aparearse, mientras se le adhiere el polen y al llegar a otras orquídeas las poliniza.

Cardiospermun halicacabum: también conocida como planta de vid de globo, posee unas semillas con características morfológicas, además del peso que las hacen indistinguibles de las semillas de la soja (Glycine max), no solo para el ser humano, sino también para las máquinas seleccionadoras de semillas.

Solanum berthaulthii: o papa silvestre, es capaz de realizar un mimetismo químico, produciendo un tipo de hidrocarburo que actúa como una feromona de alarma que puede ser reconocida por aproximadamente 20 especies de insectos pulgones, quienes ante el estímulo ejecutan sacudidas, saltos y se alejan del lugar. Este mimetismo se efectúa con la finalidad de evitar la colonización de la plaga.

Lophiaris cosymbeflora: una orquídea del género Lophiaris que se vale del mimetismo floral para asemejar en forma y color sus unidades reproductivas sin recompensa a las de Malpighia glabra, de esta manera atraen a polinizadores como Epicharis lunulata, Centris ruthannae, entre otros insectos para asegurar su proceso reproductivo.

Referencias

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