Plantas con flores: características, reproducción, grupos representativos

Plantas con flores

plantas con flores

En el reino vegetal se reconocen dos grandes grupos superficiales: plantas con flores y plantas sin flor. En la flor se agrupan todas las partes encargadas de la reproducción en la mayoría de las plantas.

Las plantas conocidas como espermatofitas (productoras de semillas) han desarrollado los sistemas de reproducción más complejos: las Gimnospermas y las Angiospermas.

En las Gimnospermas las flores se originaron a partir de los esporófilos y ramas adyacentes que evolucionaron hasta convertirse en escamas organizadas en conos, principalmente.

En las Angiospermas la evolución de la flor ocurrió de manera distinta en estructura y organización. Los esporófilos que portan esporas masculinas (polen) son denominados estambres y los esporófilos con esporas femeninas (óvulos) son nombrados carpelos; a la vez, existen hojas estériles asociadas a los esporófilos llamadas sépalos y pétalos.

Características generales de las plantas con flores

– Las plantas con flores representan más del 90% de las plantas existentes y son muy diversas.

– No necesitan de la presencia de agua para que los gametos masculinos alcancen la ovocélula.

– La reproducción sexual de las plantas con flores se realiza mediante la producción de semillas.

– Las semillas pueden estar recubiertas por tejidos protectores o no.

– Las plantas con flores tienen verdaderos tejidos vasculares o de conducción (xilema y floema).

– Son cormofitas (poseen cuerpo diferenciado en raíz, tallo y hojas propiamente dichas).

– Las semillas de las plantas con flores poseen cotiledones (hojas especializadas para el almacenamiento de sustancias de reserva, útiles para el embrión en la germinación).

– El gametofito es muy pequeño, inconspicuo.

– El esporofito es la etapa predominante del ciclo de vida de las plantas con flores, es fotosintético y de gran tamaño.

Plantas con flores, grupo rosas

Reproducción de las plantas con flores

Tanto las Angiospermas como las Gimnospermas tienen reprodución asexual y sexual. Algunas Gimnospermas se reproducen de manera asexual, principalmente por la formación de bulbillos o brotes. Los procesos más comunes son la formación de capas o “Layering” (raíces emergentes a partir de una rama en contacto con el suelo), por brotes epicormicos (brotes latentes debajo de la corteza de un árbol) o por la producción de un tallo subterráneo a partir de un brote situado en una raíz.

En Angiospermas casi cualquier parte del cuerpo puede ser capaz de realizar la reproducción asexual de numerosas formas. Muchas Angiospermas producen tallos (bulbos, estolones, rizomas, cormos, tubérculos, etc.), raíces y hojas modificadas específicamente para este fin.

Las Gimnospermas se reproducen sexualmente mediante un complejo y largo ciclo vital que culmina en la formación de una semilla, resultado de una única fecundación entre la célula espermática y la ovocélula. Por lo general, la semilla está contenida en una estructura llamada cono o estróbilo, en unas escamas especializadas y es liberada para dar origen a otro individuo. Es común que las semillas posean estructuras “aladas” especializadas para la dispersión por el viento.

Las Angiospermas tienen un ciclo vital similar al de las Gimnospermas pero con estructuras involucradas distintas pues, para que ocurra la fecundación es necesario que el polen alcance al óvulo que se encuentra en el interior de un ovario, estructura que está ausente en las Gimnospermas. Luego de la fecundación se forma la semilla que contiene al embrión, que originará un nuevo individuo. El ovario se engrosa y forma el fruto. La dispersión de las semillas en estas plantas se realiza de distintas maneras: a través de animales, del viento o del agua.

Grupos representativos de las plantas con flor y ejemplos

Gimnospermas

Las Gimnospermas son plantas vasculares que se reproducen mediante semillas “desnudas” pues, no se encuentran dentro de un fruto o tejidos protectores, a diferencia de las Angiospermas. Su nombre proviene de las palabras griegas gymons (desnudo) y sperma (semilla). No obstante, muchas Gimnospermas encierran sus semillas en una cubierta que tiene apariencia carnosa o papirácea. Las semillas se forman en la superficie de las hojas modificadas de los conos.

En estas plantas con flores, el embrión en desarrollo se alimenta del gametofito. Los pinos (Pinus) son el ejemplo más representativo de las Gimnospermas, cuyas flores masculinas se componen de un eje alargado con numerosos estambres que se insertan en él, en espiral. Las flores femeninas se agrupan en estróbilos; cada flor tiene una escama ovulífera que contiene dos óvulos ubicada en la axila de una escama tectriz, esta última dispuesta de forma espiralada en un eje. Es así como los óvulos se hallan más o menos expuestos. Los granos de polen se depositan en una región específica del óvulo o cerca de ella para comenzar el proceso de fecundación y formación de la semilla.

Es importante mencionar que existe una controversia en torno a la ubicación de las Gimnospermas dentro de las plantas con flores o sin flor. Algunos autores consideran que las estructuras reproductivas de las gimnospermas no son flores, pues la flor es una estructura más evolucionada y compleja.

Entre los grupos de Gimnospermas más reconocidos están las Cycadophyta, Ginkgophyta y Coniferophyta (Coníferas), de las cuales las coníferas son las más ampliamente distribuidas y conocidas e incluyen a las familias Pinaceae, Araucariaceae, Taxaceae, Podocarpaceae y Cupressaceae. Los Pinos y los cipreses son las coníferas más conocidas y representativas de las Gimnospermas.

Angiospermas

Su nombre proviene del griego angion (recipiente) y sperma (semilla). Las semillas de las Angiospermas están dentro de un “recipiente”: el ovario, que es una hoja especializada llamada carpelo. El ovario da origen al fruto cuando ha madurado y los óvulos han sido fecundados. Por tanto, el embrión se encuentra mucho más protegido contra las enfermedades, desecación y herbívoros que el embrión de las Gimnospermas, gracias a la presencia de los tejidos envolventes del fruto.

Las semillas de las Angiospermas se originan de una doble fecundación que ocurre en el interior del ovario de las flores: existen dos células espermáticas, una de ellas se une a la ovocélula para formar el embrión en un futuro y la otra se une a dos núcleos del gametofito femenino para formar un tejido que alimenta al embrión en desarrollo (endosperma).

Las flores pueden ser unisexuales o bisexuales, perfectas o imperfectas, completas o incompletas. Éstas proporcionan ventajas en la dispersión del polen ya que atraen gran variedad de polinizadores por los llamativos colores, formas y aromas de muchas flores.

Las Angiospermas son consideradas como el grupo de plantas con flores más variado y abundante del planeta y abarcan un amplio rango de grupos taxonómicos superficiales: monocotiledóneas, magnoliides y eudicotiledóneas. En las monocotiledóneas, la familia Poaceae es la más representativa e importante económicamente, incluye al maíz, trigo y bambú. Dentro de las magnoliides se destacan las familias Lauraceae (por ejemplo el aguacate) y Magnoliaceae (P. ej. magnolia). Las eudicotiledóneas están muy diversificadas y sus grupos más grandes son las rósidas y las astéridas, cuyas familias más representativas son las Asteraceae (por ejemplo girasoles y margaritas), Rosaceae (P. ej. rosas), Fabaceae (P. ej. leguminosas), Cucurbitaceae (por ejemplo calabacín, melón, sandía, pepino).

Autores consultados

  • Audesir, T., Audesir, G. y Byers, B. E. (2008)
  • Círculo de Lectores. (1985)
  • Nabors, M. W. (2007)
  • Ortega, L.P. y Fernández, J. L. (2015)
  • Starr, C., Taggart, R., Evers, C. y Starr, L. (2007)
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