Plantas de interior, usos ornamentales y ejemplos

Plantas de interior

Las plantas de interior engloban a aquellas especies de plantas que se adaptan cómodamente a las condiciones cálidas, secas y de poca intensidad de luz que tienden a prevalecer en los espacios cerrados de casas y oficinas.

Este tipo de plantas suele cultivarse por presentar espectaculares caracteres morfológicos que las hace visiblemente atractivas, lo que origina un impacto positivo en las áreas en las que normalmente nos desenvolvemos. Por otro lado, las plantas de interior ornamentales también protegen la naturaleza y la biodiversidad local, además de generar ingresos y empleo, al ser muy apreciadas en el mercado comercial de las flores.

Las plantas de interior pueden estar representadas por hierbas, arbustos o árboles, lianas, enredaderas, terrestres y acuáticas, lo que indica que pueden originarse en distintos ambientes y ecosistemas. Las plantas en miniatura, cactus y suculentas también constituyen plantas ornamentales.

Algunos ejemplos de plantas de interior, están representados por las gardenias, rosas, claveles, crisantemos, margaritas, lilas, orquídeas, palmeras de interior, helechos, cactus y bambús, entre otras.

En el caso de los cactus, como otras suculentas, pueden almacenar o conservar la humedad de manera eficiente, durante largos periodos de tiempo y en condiciones desfavorables de temperatura y humedad, por lo que suelen ser muy apreciados como plantas de interior. Así mismo estas plantas han desarrollado estructuras como hojas y tallos carnosos aplanados, cutículas, espinas y otras estructuras anatómicas y morfológicas que les permiten sobrevivir en un ambiente hostil.

Cuidados de las plantas de interior

Las plantas de interior son fáciles de cultivar a la temperatura ambiente de nuestras casas y oficinas. A pesar de que estas plantas pueden originarse y provenir de distintos ambientes, los cuidados mínimos para su mantenimiento no suelen ser tan diferentes.

Un factor a tener en cuenta con este tipo de plantas es la humedad del suelo, la cual debe mantenerse para evitar la muerte de las raíces, sin embargo en el caso de las suculentas y otras plantas de hojas gruesas, se desarrollan mejor cuando el suelo se seca entre riegos. El agua de grifo a temperatura ambiente es una buena opción para la mayoría de estas plantas, incluso si el agua contiene cloro o fluoruro. La nebulización diaria de las hojas también puede ayudar a mantener la humedad.

Aparte de lo anterior, un buen drenaje es esencial para que las plantas de interior crezcan de manera saludable, para ello será necesario el empleo de un buen suelo orgánico, combinado con el uso de recipientes con orificios de drenaje o en su lugar una capa de piedras en el fondo de un recipiente sin orificios.

Respecto a los requerimientos de luz, estos pueden variar dependiendo de la especie que se está cultivando. En el caso específico de la plantas con flores, colocar la planta en una ventana y rotarla regularmente puede proporcionar suficiente luz, mientras que en otros casos será necesario complementar con la exposición a la luz directa o a una luz de crecimiento.

A las plantas de interior se les debe añadir fertilizante regularmente, ya que a diferencia de las plantas que viven en exteriores no tienen un reabastecimiento regular de nutrientes. Sin embargo, hay que tener ciertas consideraciones al momento de usar fertilizantes sintéticos, ya que una aplicación incorrecta de los mismos puede provocar la acumulación de sales tóxicas a nivel del suelo, lo que pudiera generar un daño excesivo en las raíces de la planta, haciéndola más susceptible a enfermedades y ataques por insectos.

Con respecto a la temperatura, casi todas las plantas de interior requieren una temperatura mínima de 13 °C para sobrevivir. También es necesario para que la planta crezca saludablemente mantener un flujo de aire continuo, el cual se puede lograr con el uso de ventiladores de techo, manteniendo así la circulación del aire en el hogar o la oficina.

Ejemplos de algunas especies

Filodendros

Un ejemplo destacado de plantas de interior son los filodendros de la familia Araceae. Es una hermosa planta tropical americana, generalmente trepadora, de atractivas hojas coriáceas en forma de corazón.

Begonias

Las begonias son otro ejemplo de este tipo de plantas. Algunas especies como B. masoniana, de hermosas hojas verdes con pintas de color marrón, así como B. serratipetala, con pequeñas hojas manchadas de color rosa, son dos ejemplos de plantas de interior altamente resistentes a ambientes cerrados y secos.

Cactus

Los cactus también representan un claro ejemplo de planta ornamental de interior, ya que requieren poca agua para poder crecer. Algunos ejemplares como el Echinocactus (cactus barril) y el Epiphylum que florece con muchos colores, son populares en ambientes de interior.

Árboles

Árboles tropicales de hoja perenne y de larga duración como Araucaria heterophylla, son ideales para ambientes cerrados, ya que pueden crecer bien en rincones oscuros, a cualquier temperatura por encima del rango de congelación.

Palmas

Debido a su belleza y atractivo decorativo, muchas palmas como la palmera del paraíso y las palmas de bambú se cultivan en interiores, ya que pueden mantenerse bien con pocos cuidados, incluso en lugares muy oscuros.

Orquídeas

Una de las orquídeas que puede crecer en interiores con mínimos cuidados es la orquídea mariposa, con flores amarillas de colores brillantes, oriundas del continente asiático pero difundidas como vegetal ornamental mundialmente.

Plantas con frutos comestibles

Ejemplos de este tipo de plantas que se pueden cultivar fácilmente en un alféizar son el limón chino enano (Citrus limon ‘Meyeri’), la higuera (Ficus carica), la granada enana (Punica granatum nana) y la piña (Ananas comosus), entre otras.

Bibliografía

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