Plantas hermafroditas, características y ejemplos

Plantas hermafroditas

En el presente artículo se resaltan los caracteres de las plantas hermafroditas, su forma de reproducción, así como algunos ejemplos de organismos que tienen este carácter.

Las plantas son organismos que desde su aparición a lo largo del tiempo han desarrollado sistemas de reproducción únicos que garantizan su supervivencia y desarrollo, de acuerdo a estos sistemas reproductivos existen diferentes formas en las que podemos clasificar a las plantas, presentándose variabilidad entre las poblaciones de algunas de las especies. Según el sexo, las plantas pueden ser dioicas, monoicas o hermafroditas. El hermafroditismo, por lo tanto, no es un carácter exclusivo del reino Animal y en las plantas representa la condición ancestral de la que se han derivado las demás.

Concepto de plantas hermafroditas

Las plantas hermafroditas son aquellas en la que coexisten flores perfectas o bisexuales, ya que poseen tanto androceo como gineceo, es decir, estructuras reproductivas masculinas y femeninas.

Como se mencionó anteriormente es una condición ancestral y está presente en la mayoría de los representantes, cifra que se torna en el 75 y 90% de los especímenes vegetales aproximadamente.

Las plantas hermafroditas presentan mayor eficacia para transmitir y perpetuar sus genes en el tiempo, ya que se valen no solo de la producción de semillas a través de los órganos femeninos, sino también de la diseminación del polen que producen al tener órganos masculinos.

Algunas tienen la característica que pueden autofecundarse, al poseer la flor ambos verticilos reproductivos, el polen pueden fecundar el óvulo directamente, fenómeno que se conoce como autogamia, pero dicho proceso puede resultar perjudicial para algunas especies, por lo que la evolución ha contribuido a desarrollar nuevas estrategias y adaptaciones que favorecen otro tipo de reproducción en las plantas.

Autogamia en plantas hermafroditas

Como se mencionó de forma previa, la autogamia es la fecundación directa de un ejemplar por sí mismo, mecanismo que algunas de las especies hermafroditas necesitan para su reproducción, garantizando de esta manera la multiplicación en algunos ambientes inhóspitos para animales polinizadores, así como también les permite a la colonización de especies en ambientes nuevos, lo que afianza el éxito reproductivo en estos casos. Algunas plantas hermafroditas también poseen autogamia obligada o puede darse una combinación con otros tipos de mecanismos.

En ciertas plantas hermafroditas se efectúa un tipo de autogamia, la cleistogamia, en donde la flor no abre sus verticilos externos (pétalos y sépalos), es decir, permanece cerrada y se autofecunda, garantizando de este modo su supervivencia.

Autoincompatibilidad

En efecto, muchas especies de plantas hermafroditas son autoincompatibles para fecundarse con el polen que procede de sus mismas flores, hecho que puede efectuarse por diferentes vías, garantizando la diversidad y variabilidad genética en las generaciones sucesivas.

En algunas ocasiones las especies autoincompatibles presentan heterostilia, es decir, diferentes tipos de flores en cuanto a su morfología, también puede darse el caso que difieran los tiempos de maduración de los gametos (madure primero el femenino que el masculino o viceversa), o que existan algún tipo de filtros o sistema de selección que permita seleccionar y separar los granos de polen propios y los que proceden de otras plantas genéticamente relacionadas, por mencionar algunos de estos mecanismos en ejemplares sin compatibilidad reproductiva.

Ejemplos de plantas hermafroditas

Aunque en el reino vegetal existe mucha variabilidad en relación a los sistemas reproductivos, a continuación se presentan algunos ejemplos de especies objeto de estudio:

Carica papaya: la papaya o lechosa, de la familia Caricaceae, es un espécimen que durante su fase adulta posee plantas hermafroditas, aunque también plantas unisexuales bien sea masculinas o femeninas. Los frutos de las plantas hermafroditas son diferentes a los de las plantas unisexuales y los cultivadores tienen preferencia por los primeros, por las características morfológicas que los mismos presentan (forma alargada, menor cavidad interna, mejor firmeza).

Hypoxis decumbers: pertenece a la familia de Hypoxidaceae, que se puede reproducir tanto por autogamia como por entrecruzamiento. Sus flores están dispuestas en racimos en número generalmente de 3, poseen pétalos y sépalos de aspecto muy parecido, de color amarillo, con 6 estambres y un único ovario, carece de producción de néctar y aroma atrayente.

La autogamia es el sistema reproductivo de preferencia en esa especie, en la que la disposición de estambres y estigma a la misma altura, el tipo de dehiscencia de las anteras, mayor afinidad por polen propio que por el externo, son algunas de las características que facilitan este tipo de mecanismo, bien sea por autopolinización autónoma o entomófila.

Digitaria bicornis: otro ejemplo de planta hermafrodita, una gramínea perteneciente a la familia Poaecea, que posee un sistema reproductivo autocompatible principal que es la cleistogamia.

Lilium martagon: pertenece a la familia Liliaceae, cuyas flores son grandes, con 6 tépalos de colores en tonalidades rosáceas a púrpuras que presentan manchas oscuras, 6 estambres y un único estilo de larga longitud (de 12 a 17 mm), el cual tiende a curvarse hacia las anteras de los estambres para facilitar la autogamia, en casos de que la flor no se fecunde por otro mecanismo.

Autores consultados:

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