Plantas sin flores: características, reproducción, grupos representativos

Plantas sin flores
Plantas sin flores: (helechos)

Plantas sin flores

En el periodo Ordovícico (hace unos 475 millones de años) surgieron las primeras plantas terrestres entre las que se encontraban los tres linajes que se conocen comúnmente como briofitos, siendo los primeros que se ramificaron a partir de las algas ancestrales. Los briofitos actuales comprenden los musgos, las hepáticas y los antoceros. Más tarde, en el Devónico (hace 450 millones de años, aproximadamente) surgieron las primeras plantas vasculares sin semillas, que se fueron diversificando en los periodos posteriores. Las plantas vasculares sin semillas que existen actualmente son los licopodios y psilotofitas, equisetos o colas de caballo y los helechos. Todas estas plantas mencionadas anteriormente tienen en común que carecen de flores, estructuras especializadas que agrupan las partes involucradas en la reproducción sexual, a diferencia de las Gimnospermas y Angiospermas.

Características de las plantas sin flores

Briofitos

– Son plantas sin flores muy pequeñas.

– Se reproducen por esporas.

– Necesitan del agua para que los gametos masculinos alcancen la ovocélula.

– Generalmente se encuentran en ambientes muy húmedos.

– Carecen de tejidos vasculares bien desarrollados.

– Absorben el agua a través de la superficie de su cuerpo.

– Son las primeras plantas sin flores colonizadoras de los terrenos sin vegetación.

– Presentan órganos análogos a las hojas, raíces y tallos de las plantas superiores.

– Su ciclo de vida se caracteriza por la alternancia de generaciones heteromórficas.

– La generación haploide (gametofito) domina sobre la generación diploide (esporofito).

– El esporofito es epífito del gametofito.

– Son plantas sin flores que, cuando están secas, en presencia de agua se hidratan muy rápidamente.

– La primera etapa de crecimiento de las hepáticas y musgos, después de la germinación, se conoce como protonema, es microscópico, filamentoso o laminar y haploide.

Helechos y afines (plantas vasculares sin semilla)

– Son plantas sin flores notablemente más grandes que los briofitos.

– Tienen un ciclo de vida con alternancia de generaciones.

– Hay dominancia del esporofito sobre el gametofito.

– El gametofito, conocido como protalo, es muy pequeño.

– Las generaciones haploide y diploide son totalmente independientes.

– Presentan tejido vascular bien desarrollado.

– Se reproducen por esporas.

– La mayoría de los representantes de este grupo producen esporas morfológica y funcionalmente iguales (homosporia), pero también pueden producirse esporas pequeñas masculinas y más grandes femeninas (heterosporia).

– Pueden producir lignina, a diferencia de los briofitos.

– Los gametofitos pueden encontrarse libres sobre el sustrato o en el interior de las esporas.

– Abundan en lugares oscuros y húmedos, en selvas o bosques y/o en los márgenes de los cursos de agua.

Reproducción de las plantas sin flores

Las plantas sin flores (briofitos, helechos y sus afines) tienen ciclos de vida similares pues, se reproducen sexualmente mediante esporas. Las esporas son estructuras de resistencia capaces de originar nuevos individuos por división celular, cuando las condiciones ambientales externas así lo permiten. A diferencia de las semillas, las esporas carecen de embrión y sustancias de reserva.

En el gametofito de estas plantas sin flores se encuentran los órganos sexuales masculinos y femeninos, que contienen los gametos masculinos (espermatozoides) y femeninos (ovocélula), respectivamente. Estos órganos sexuales pueden estar en una misma planta (monoica) o en distintas plantas (dioicas). Los gametos masculinos son flagelados y se transportan a través del agua hasta llegar a la ovocélula y fecundarla. Posteriormente se forma el cigoto, que origina el esporofito que porta las esporas en sacos o esporangios. Los esporofitos en los briofitos dependen totalmente del gametofito, que es de vida larga. En los helechos y afines el gametofito muere cuando el esporofito crece, por tanto, el esporofito es independiente del gametofito. Las esporas se liberan cuando los esporangios maduran y germinan para dar origen a otro individuo.

Los briofitos se reproducen asexualmente por fragmentación de su cuerpo, producción de gemas, ramas adventicias, regeneración, bulbos, etc. Los helechos y afines se reproducen asexualmente por brotes o bulbillos que son capaces de producir raíces y plantas nuevas, los rizomas pueden extenderse por largos territorios y originar plantas en otros lugares conectadas mediante una red subterránea; también existe la propagación por fragmentación del tallo. Del mismo modo, los helechos proliferan gracias a estolones, tubérculos y estructuras similares.

Grupos representativos

Los helechos y afines son plantas sin flores que tienen una amplia diversidad y distribución en el mundo. Sin embargo, pueden ser agrupadas en cinco clases taxonómicas que son: Lycopodiopsida, Equisetopsida, Psilotopsida, Marattiopsida y Polypodiopsida. De éstas, la más reconocida es Polypodiopsida, en la que se encuentran la mayoría de los helechos que conocemos, ampliamente distribuidos y que son reproducidos con fines ornamentales. En esta clase se destacan las familias Dryopteridaceae, Aspleniaceae, Pteridaceae, Polypodiaceae y Blechnaceae. La clase Equisetopsida tiene gran importancia porque en ella se incluyen las colas de caballo o equisetos, muy reconocidos por sus usos medicinales.

Los briofitos también poseen una amplia diversidad, aunque lamentablemente son menos conocidos por su pequeño tamaño, a pesar de su importancia.

Las hepáticas (Marchantiophyta) pueden agruparse en tres clases principales: Haplomitriopsida, Marchantiopsida y Jugermanniopsida. Dentro de la clase Marchantiopsida destacan las familias Monocleaceae, Dumortieraceae y Marchantiaceae, y en la clase Juguermanniopsida algunas familias importantes son: Metzgeriaceae, Frullaniaceae, Lejeuneaceae y Jungermanniaceae.

Los musgos (Bryophyta) también son muy diversos y se pueden agrupar en ocho clases, de las cuales las más importantes son: Sphagnopsida, Andreaeopsida, Polytrichopsida y Bryopsida, siendo esta última la que posee mayor número de miembros.

Los antoceros (Anthocerotophyta) se agrupan en dos clases: Leiosporocerotopsida y Anthocerotopsida. La clase Anthocerotopsida es la más representativa, siendo Anthoceros el género más conocido.

Autores consultados

Audesir, T., Audesir, G. y Byers, B. E. (2008)

Círculo de Lectores. (1985)

Curtis, H., Barnes, N. S., Schnek, A. y Massarini, A. (2008)

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Nabors, M. W. (2007)

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Raven, P. H., Evert, R. F. y Eichhorn, S. É. (2004)