Plantas venenosas, cómo son, clasificación según toxicidad, ejemplos

Plantas venenosas

Los organismos del reino de las plantas se caracterizan por carecer de desplazamientos y permanecer durante toda su vida, anclados al suelo fijos a un sustrato, razón por la cual han tenido que idear otros mecanismos para defenderse de los agresores y depredadores, algunos se benefician de su morfología para lograr esto, pero por lo general, poseen un arsenal de armas químicas que los ayudan a sobrevivir y permanecer en el tiempo. Algunos de estos compuestos químicos han sido aprovechados desde la antigüedad tanto por la medicina natural como convencional, y son la base de sustancias terapéuticas para el ser humano, otros resultan nocivos a la salud. En las próximas líneas se abordan a las plantas venenosas, su definición, compuestos químicos presentes, clasificación, así como algunos ejemplos de estos vegetales peligrosos.

Definición de plantas venenosas

Como su nombre lo indica, una planta venenosa es aquel organismo incluido en el reino Plantae que contiene en su estructura algún veneno, es decir, alguna sustancia o compuesto con potencial de causar graves trastornos a un organismo, incluso en ciertas ocasiones o circunstancias pueden producir el cese de las actividades metabólicas y funcionales de un ser vivo, es decir, provocar muerte. Este término tiene su génesis en el latín con el vocablo “venenum”.

Los vegetales o plantas venenosas son múltiples y abundantes, con amplia distribución en todo el globo y con diferentes usos, ya que algunas constituyen especies ornamentales, pero actualmente existe cierto desconocimiento, ya que han sido pobremente estudiadas tanto los compuestos que presentan como los efectos nocivos que producen.

Un mismo espécimen vegetal venenoso puede generar signos y síntomas que difieren en base a la cantidad ingerida, de esta manera, por ejemplo, al consumir hasta 8 frutos de la planta venenosa Ligustrum japonicum se produce daño a nivel del sistema digestivo, pero cuando la cantidad aumenta de 10 a 15 los problemas son neurológicos y cardiovasculares. De igual manera, los signos y síntomas son heterogéneos dependiendo de la zona afectada o el contacto con la planta.

Las plantas venenosas representan un riesgo elevado para los seres vivos, incluidos aves, ganado, mascotas (saber más sobre animales de compañía), mamíferos en general y también para el ser humano, razón por la cual la manipulación de las plantas debe efectuarse con cuidado y precaución, sobre todo en los casos donde no se conocen los especímenes.

Compuestos químicos de las plantas venenosas

Son numerosos los compuestos químicos sintetizados por las plantas con capacidad de veneno o toxicidad, incluso un mismo individuo puede contener varios de estos compuestos y de igual manera pueden estar presentes en diversos órganos (raíz, tallo, bulbos, hojas, flores, fruto, semillas) o en el vegetal completo.

Entre los diversos compuestos existentes se encuentran moléculas tanto de naturaleza inorgánica como orgánica, entre los inorgánicos tenemos algunos minerales (accede a contenidos sobre minerales) que se pueden acumular en ciertos tejidos en cantidades que pueden ser perjudiciales, como el oxalato de calcio; mientras que en los orgánicos están los alcaloides, polipéptidos y aminas, glucósidos, resinas y fitotoxinas.

Algunos de los compuestos venenosos de este tipo de plantas tienen la peculiaridad de que no se desintegran por acción mecánica a través de la aplicación de calor, como es el caso del veneno de Nerium oleander, comúnmente conocida como adelfa, laurel de jardín o trinitaria, entre otros nombres.

Clasificación según la toxicidad para el ser humano

De acuerdo al mecanismo de toxicidad para el ser humano, las plantas venenosas se pueden dividir en tres grupos principales:

El primero de ellos agrupa a los especímenes cuyos efectos son sistémicos, es decir, generalizados, que se traducen en cuadros severos y también en el cese del metabolismo o la muerte.

El segundo grupo se subdivide en dos, la primera subdivisión abarca las que contienen grandes cantidades de oxalatos insolubles que generan quemaduras, inflamación de las mucosas, dolor e irritación. En el segundo subgrupo se encuentran las que poseen oxalatos de naturaleza soluble, ocasionando otra serie de signos y síntomas como hipocalcemia, daños a nivel renal y en otros órganos como cerebro y corazón, pero es menos frecuente la irritación de las mucosas.

El tercer grupo abarca las plantas venenosas productoras de toxinas que ocasionan daños a la piel, dermatitis, por contacto o a nivel gastrointestinal por ingestión.

Ejemplos de plantas venenosas

De forma generalizada se puede afirmar que todos los organismos considerados plantas poseen o sintetizan compuestos químicos con capacidad tóxica y generan algún tipo de daño, pero solo algunas resultan verdaderamente letales, a continuación algunos ejemplos de plantas venenosas:

Hydrangea macrophylla: popularmente llamada hortensia, una Traqueophyta de la familia Hydrangeaceae, es ornamental y venenosa, su principio activo (presente en raíces, tallos y hojas) es un glucósido cianogenético, la hidrangina, también contiene saponinas. Cuando es ingerida genera afecciones en el sistema digestivo (diarreas, vómitos), también produce taquicardia, insuficiencia cardíaca y asfixia, por lo que también puede provocar la muerte.

Euonymus japonicus: Tracheophyta de la familia Celastraceae, posee un principio activo, el evanósido, cuyos efectos comienzan con trastornos digestivos que continúan a tipo cardíacos, y puede llegar a producir, en intoxicaciones fuertes, paro cardiorrespiratorio que finaliza con la muerte.

Conium maculatum: comúnmente conocida como cicuta, pertenece a la familia Apiaceae, sus raíces, hojas y semillas contienen alcaloides y otros compuestos que causan grandes trastornos y también puede producir la muerte, tanto en el ganado como en los humanos. Es popular por ser el ejemplar responsable del suicidio obligado de Sócrates.

Abrus precatorius: o regaliz americano, ejemplar anexado dentro de la familia Fabaceae. Su principio activo es una toxina de naturaleza proteica (presente en las semillas) que altera el funcionamiento a los ribosomas celulares inactivándolos, generando por lo tanto, el cese de la síntesis proteica, lo que ocasiona graves cuadros e incluso también la muerte.

Referencias consultadas

  • González, Y.; Recalde, L. (2006).
  • Grajeda, M. (2014).
  • Jaimes, D; Saura, D.; Sánzhez, M.; Sánchez, D.; Simo, D.; Ortega, J. (2013).
  • Pérez, J.; Gardey, A. (2013).
  • Varela, C.; Vizcarrondo, G.; Martínez, M. (2017).