Tejido vegetal (organización tisular), características, tipos y funciones

Tejido vegetal
Tejido vegetal

¿Qué es un tejido vegetal?

El reino vegetal abarca una gran diversidad de individuos que van desde los más primitivos, formados por un cuerpo unicelular, hasta los más avanzados pluricelulares con organizaciones cuyas estructuras anatómicas y morfológicas aumentan en complejidad (el tejido vegetal está presente).

De esta manera surge a través del proceso evolutivo la organización tisular, al intentar cubrir la necesidad de reforzar la estructura del cuerpo vegetativo a medida que las plantas fueron adquiriendo mayores dimensiones, y les permitió también colonizar nuevos espacios. Esta constitución de tejidos verdaderos se originó cuando las divisiones celulares ocurrieron en las tres dimensiones del espacio y las células constituyentes se mantuvieron unidas.

De acuerdo a esto, podemos definir al tejido vegetal como un grupo de células contiguas y organizadas de apariencia similar y cuya función también es parecida o igual, dichas células además deben poseer un origen común.

En los vegetales, la organización tisular aparece en algunas algas, como algunas Chlorophytas, en las Bryophytas y en todas las Tracheophytas.

Tipos de tejidos vegetales

De acuerdo a la variedad de células (aprende qué es una célula vegetal) que los integran, los tejidos pueden ser simples o complejos. Se denominan tejidos simples, a aquellos que son de aspecto homogéneo, ya que están integrados únicamente por el mismo tipo celular, a diferencia de los tejidos compuestos, que son de apariencia heterogénea por estar conformados estructuralmente por diferentes células.

El cuerpo de los vegetales también puede estar integrado por dos tipos de tejidos, los meristemas, tejidos meristemáticos o embrionales, que como su nombre lo indica derivan del embrión y son los que se encargan del crecimiento de todo el vegetal. Es un tejido donde ocurre división celular mitótica activa, y posteriormente las células sufren diferenciación para constituir el otro tipo de tejido que es el adulto.

Tejidos meristemáticos, embrionales o meristemas

Como ya ha sido mencionado, los tejidos meristemáticos son los responsables del crecimiento y desarrollo de todo el cuerpo de la planta. Está conformado por células que poseen paredes delgadas, pequeños tamaños, un denso citoplasma y núcleos grandes, ya que su función es básicamente dividirse y dar origen a nuevas células.

Según su origen se pueden distinguir dos tipos de meristemas que son los siguientes:

Tejido meristemático apical o primario: son los que se desarrollan a partir del embrión y garantizan que la planta crezca en longitud. Se encuentran ubicados en los ápices tanto de tallos como de raíces y también en las yemas foliares. Entre ellos tenemos a la protodermis (de la que surge la epidermis), el meristemo fundamental (que origina los tejidos fundamentales) y el procambium (que es el génesis de los tejidos vasculares). Posee la peculiaridad de que sus células son perpetuamente jóvenes y permiten a la planta un crecimiento abierto, es decir, indeterminado.

Tejido meristemático lateral o secundario: aparece después que la planta ha completado su crecimiento inicial o primario. Se localizan lateralmente, tanto en tallos como en las raíces. Son ejemplo de este tipo de tejido vegetal el cambium y el felógeno. El primero da origen a lo que se conoce como leño de los árboles, que no es más que xilema y floema secundario, el segundo forma la corteza o peridermis.

Tejidos vegetales adultos

Los tejidos vegetales adultos también se denominan tejidos permanentes y son aquellos donde ya ha ocurrido diferenciación celular. Sus células alcanzan su tamaño máximo y su división es reducida o nula. En las plantas se encuentran tres tipos básicos de tejido vegetal adulto, el tejido fundamental, el tejido epidérmico y el tejido de conducción o tejido vascular.

Tejido vegetal fundamental

Es aquel tejido vegetal que comprende en proporciones la mayor parte del cuerpo de todos los vegetales, con este tipo de organización, sus células son poco diferenciadas y cumplen diferentes funciones: producción, almacenamiento y soporte mecánico. Dentro de este tipo tisular podemos encontrar al parénquima, colénquima y esclerénquima.

Parénquima: es uno de los tejidos más abundantes y más antiguos, ya que es el que está presente en las algas de organización tisular. Sus células son vivas, activas metabólicamente, de forma variable, por lo general isodiamétricas, que pueden poseer paredes primarias, secundarias, y algunas veces lignificadas.

La función ejercida por este tipo de tejidos es fotosintética y el almacenaje de sustancias. Es un tejido vegetal simple, pero puede asociarse con otras células diversas para formar tejidos complejos. Existen cuatro tipos principales de parénquima que son: el asimilador o clorénquima, aerénquima, reservante y secretor y se diferencian en estructura y función.

Colénquima: es un tejido vegetal integrado por células diferentes (compuesto) vivas, de forma alargada, con paredes primarias engrosadas irregularmente de composición pectocelulósicas, no lignificadas. Puede contener presencia de cloroplastos y espacios intercelulares. Cumple la función de sostén de los órganos que se encuentran en crecimiento. Existen cuatro tipos de colénquima: angular, laminar, lagunoso y anular.

Eslerénquima: Es un tejido vegetal compuesto, sus células son muertas, generalmente con paredes engrosadas e incluso pueden estar lignificadas y con poca cantidad de agua. Su función al igual que el colénquima es el sostén o soporte mecánico. Puede producirse en cualquier parte del vegetal, bien sea de origen primario o secundario.

Este tejido vegetal está integrado por dos células diferentes que son las fibras y las esclereidas. Las primeras son alargadas y estrechas, con formas generalmente filiformes o fusiformes, sus paredes celulares están compuestas de celulosa y son lignificadas. Existen dos tipos de fibras, las extraxilemáticas y las xilemáticas o libriformes. Por su parte, las esclereidas presentan formas variadas, sus células mayormente poseen paredes secundarias lignificadas. Las esclereidas pueden encontrarse en diversas partes de la planta. Existen también varios tipos de esclereidas en base principalmente a su forma, estos son: braquiesclereidas, osteoesclereidas, astroesclereidas y tricoesclereidas.

Tejido epidérmico

Es el que recubre las superficies exteriores de todo el cuerpo de los vegetales, por lo tanto su función es principalmente protectora, bien sea de las condiciones ambientales o de daños mecánicos. Además, puede cumplir otras funciones como ofrecer soporte mecánico y en el sistema radicular joven se especializa en la absorción de agua y nutrientes, gracias a la particularidad de que sus células poseen membranas celulares finas y por la presencia de pelos absorbentes.

Las células del tejido epidérmico se encuentran fuertemente unidas y son capaces de segregar una capa externa constituida por cutina y ceras que le brindan protección contra la desecación. Dicha capa cuticular puede variar en grosor en cada planta. El tejido epidérmico puede estar conformado por una sola capa de células (uniestratificado) o por varias (pluriestratificado).

El tejido epidérmico es un tejido complejo, formado por células como: células epidérmicas, células estomáticas, tricomas o pelos, emergencias, células buliformes.

En algunas plantas como las herbáceas (más información de este tipo de plantas), la epidermis es mantenida durante toda la vida, pero en las especies leñosas, este tejido es reemplazado por un tejido de protección secundario que es la peridermis, la cual, está integrada por el corcho o súber, felógeno y felodermis. El corcho está integrado por células generalmente muertas con paredes suberificadas. La felodermis está constituida por células parenquimáticas. El felógeno es el meristema lateral que origina hacia el exterior el corcho o súber y hacia el interior la felodermis.

Tejido vegetal de conducción o vascular

También se conoce con el nombre de tejido de conducción, ya que se especializan en el transporte bien sea de agua, solutos o minerales. Sus representantes más importantes son el xilema y el floema. El tejido vegetal vascular (principalmente el xilema) es el que le da el nombre a las plantas vasculares o pertenecientes a la División Tracheophyta, por su presencia en ellas.

Xilema

Es un tejido vegetal complejo compuesto por diversos tipos celulares. Se especializa en la conducción de agua y minerales desde las partes bajas de la plantas, hasta las altas, es decir, desde la raíz hasta las hojas. Podemos encontrar células como las traqueidas, miembros de los vasos, fibras e incluso células parenquimáticas en su composición, siendo los dos primeros los encargados de la conducción.

Las traqueidas están formadas por células individuales, muertas, alargadas y punteadas en los extremos, que permiten el paso de agua y nutrientes, pero también tienen función de soporte. Los miembros de los vasos también se conocen con el nombre de miembros de las tráqueas, poseen células generalmente cortas con perforaciones parciales que se conectan una en filas verticales para formar las tráqueas o vasos que permite el paso de agua y sustancias.

Las fibras son células con paredes gruesas y lignificadas que tienen función de soporte y se disponen en sentido vertical. En el xilema se pueden encontrar tanto fibras traqueidas como libriformes. Las células parenquimáticas poseen protoplasto vivo y tienen función reservante y en la conducción radial de sustancias.

Floema

También se conoce con el nombre de líber, es el encargado de la conducción de las sustancias elaboradas por la planta a las partes donde ellas las necesiten, para el funcionamiento fisiológico inmediato o para guardarlas como sustancias de reservas. Al igual que el xilema, es un tejido vegetal compuesto por varios elementos como lo son: células cribosas, miembros de los tubos cribosos, células acompañantes, fibras, esclereidas y células parenquimáticas.

Los elementos conductores del floema se caracterizan por carecer de núcleo y por presentar perforaciones en las paredes de sus células (áreas cribosas), dichas perforaciones permiten la comunicación con las células adyacentes. Estos elementos conductores pueden presentarse en los vegetales como células aisladas con áreas cribosas en toda su superficie, denominándose células cribosas, o se presentan como estructuras de mayor complejidad llamadas tubos cribosos con áreas cribosas altamente especializadas.

Los tubos cribosos se encuentran asociados con una o más células llamadas acompañantes, que son nucleadas. Las células cribosas están presentes en las plantas vasculares inferiores y también en las gimnospermas, mientras que los tubos cribosos (con sus respectivas células acompañantes) se encuentran en las angiospermas, tanto en monocotiledóneas como en dicotiledóneas.

Al igual que el xilema, el floema también presenta estructuras de sostén como son las fibras y las esclereidas, y células parenquimáticas con función reservante y conductora.

Autores consultados

Briceño, M. (2003)

Jensen, W.; Salisbury, F. (1994)

Lindorf, H.; De Parisca, L.; Rodriguez, P. (1999)

Matos, A. (2006)