Nectarina, fruto carnoso y de agradable sabor, propiedades

Nectarina
Nectarina (Miguel Robles/CC BY-SA 2.0)

Características generales de la nectarina

La nectarina es un tipo de planta del durazno o melocotón, una de las variedades de mayor cultivo e importancia comercial. Sus nombres son heterogéneos en distintos países o zonas geográficas. Entre ellos tenemos: prisco, briñón, pelón, peladillo, peladiña, entre muchos otros.

La nectarina pertenece taxonómicamente al filo Tracheophyta, clase Magnoliopsida, orden Rosales, familia Rosaceae, género Prunus, Especie Prunus persica. Las variedades de Prunus persica se diferencian en cuanto a varios aspectos de sus frutos. Entre los aspectos distintivos tenemos: forma, firmeza, color de la pulpa, adherencia al hueso y presencia o ausencia de vellosidad en el exocarpo del mismo. En base a ello, la nectarina es casi idéntica al durazno o melocotón común con la excepción de que carece de vellosidad, carácter que es otorgado por un gen recesivo.

A su vez, la nectarina posee diferentes variedades comerciales, unas de pulpa amarilla y otras de pulpa blanca. Entre las más comunes de pulpa amarilla podemos nombrar a: Big Top, Fantasía y Fairlane. Por su parte, los mayores representantes de pulpa blanca son: Snow Queen, Caldesi y Flavor Giant.

La nectarina es nativa de regiones asiáticas, pero su cultivo se ha extendido ampliamente en el mundo, gracias a las propiedades nutricionales y el sabor agradable de sus frutos.

Aspecto morfológico de la planta

A continuación se describen las características que distinguen a la planta de la nectarina en cuanto su raíz, tallo, hojas, flores y frutos.

Raíz

El sistema radical está conformado por una raíz principal que crece profundamente, aproximadamente hasta a unos 50-60 cm en el suelo. También posee la capacidad de formar más raíces hasta completar un sistema abundantemente ramificado que se va volviendo más superficial, aunque su desarrollo puede depender del tipo de suelo. Las raíces son de color claro cuando son jóvenes y posteriormente tienden a oscurecerse.

Tallo

El árbol de la nectarina es caducifolio, de pequeño tamaño (aproximadamente entre 4 y 6 m), con tronco algo grueso y recto, aunque en algunas regiones puede alcanzar mayor altura, llegando a medir hasta 8 metros. Sus ramas más jóvenes son de color verduzco, después se van tornando más oscuras con tonos rojos, hasta que se vuelven marrones o grisáceas. La corteza del tronco es desprendible en forma de láminas. Su copa es más o menos ovalada, mide entre 5 a 6 m.

Hojas

Las hojas del árbol de la nectarina son simples, de color verde y forma lanceolada. Su dimensión es diversa, así podemos tener hojas entre 7,5 y 20 cm de longitud y 2 a 5 de anchura. Su margen es variable, ya que puede ser entero, ondulado o aserrado. El peciolo mide 1 o 1,5 cm, por lo que decimos que es corto. Su filotaxis es alterna. Las hojas poseen glándulas, bien sea en su base, o en la del peciolo, con forma redonda o reniforme.

Flor

Las flores de la nectarina son completas, hermafroditas, ya que poseen tanto estambres como pistilos. Su medida en cm es de 2 a 3,5. Se presentan por lo general solitarias en las ramas, aunque a veces pueden disponerse en parejas. Su pedicelo es corto. El cáliz está formado por sépalos soldados, caducos, es decir, perecederos. La corola la integran 5 pétalos de tonos rojos o rosados. Posee estambres numerosos, en números, aproximadamente de 25 a 30, con anteras rojizas (si poseen polen) o pálidas (si carecen de él). El ovario es glabro, monocarpelar y se dispone superior al resto de las partes florales, es decir, la flor es perígena.

Fruto y semilla

El fruto de la nectarina es carnoso de tipo drupa, producto del ovario súpero con un solo carpelo. Posee forma globosa, redonda o más o menos ovoide, con un surco longitudinal característico. Mide alrededor de 4 a 10 cm. La coloración del exocarpo es de tonalidades entre amarillas y verdes, rojizas o algo púrpuras. La pulpa puede tener dos opciones en cuanto a color (blanca o amarilla), con sabor entre dulce y ácido y olor peculiar. Esta pulpa se desprende fácilmente del hueso o semilla. La nectarina solo posee una sola semilla, que es coriácea, con surcos y dos cotiledones.

La característica que diferencia a las nectarinas del melocotón o durazno común, como ya fue mencionado previo, es su vellosidad, de esta manera, las nectarinas poseen epidermis fina y lisa, gracias a que carecen de vellos. Este aspecto, mencionado previo, los convierte en frutos más endebles en cuanto a la resistencia a daño mecánico, plagas y patógenos.

Propiedades de la nectarina

La nectarina es un fruto que aporta beneficios a la salud y bienestar del ser humano. Además, su agradable sabor y aroma la hacen altamente consumible a nivel mundial. Como la mayoría de las frutas, aporta agua, fibra y macromoléculas necesarias para el metabolismo interno del cuerpo. Entre ellas tenemos en mayores proporciones carbohidratos, vitaminas y minerales. Los lípidos, grasas y proteínas son escasos, o están en bajas proporciones. Además, esta fruta carece de colesterol, lo que le hace ideal para personas que lleven regímenes dietéticos especiales.

Entre los azúcares que posee tenemos en orden decreciente en cuanto a las cantidades: sacarosa, glucosa, fructosa y sorbitol. Estos son importantes edulcorantes, fuentes de energía y también aportan beneficios al sistema gastrointestinal.

Los ácidos orgánicos presentes como el málico, cítrico, quínico y succínico le brindan el sabor ácido al fruto. Los compuestos fenólicos son moléculas con poderosa fuerza antioxidante y anticancerígena, además de preventivas de afecciones cardíacas, neurológicas y otras causadas por estrés oxidativo.

Este fruto también es fuente importante de vitamina C y potasio, entre otras vitaminas y minerales. En conjunto, contribuye con la formación de colágeno, en la absorción de moléculas de hierro, en hacer más fuerte y potente el sistema defensivo o inmune y bajar los niveles de colesterol, como propiedades beneficiosas resaltantes.

Los órganos de esta planta, tanto la hoja, como la flor y el fruto contienen propiedades medicinales contra diferentes enfermedades y trastornos.

Autores consultados

  • Baíza, V. (2004)
  • Cárdenas, J.; Fischer, G. (2013)
  • Font, C. (2012)
  • Navarro, J. (1978)
  • Vázquez, N. (2012)