Sandía, Citrullus lanatus, características, cultivo, propiedades, usos

Sandía, Citrullus lanatus

La sandía es una fruta que pertenece al género Citrullus y se encuentra emparentada con otros vegetales como el pepino (ver ficha de esta planta) y el melón. En este artículo hablamos del fruto y tambíen de la planta (Citrullus lanatus) en general.

Su origen se remonta al continente africano, en donde se cultiva desde hace más de 3000 años. Gracias a las expediciones de conquista esta fruta logró expandirse por todo el mundo, primero a Europa y finalmente a América.

Tiene un apreciado valor nutritivo, representado por la gran cantidad de agua, vitaminas, minerales y proteínas que posee. Debido a esto su consumo es altamente recomendado para personas de todas las edades.

Taxonomía

La sandía es una planta que pertenece al orden Cucurbitales. Esto se debe a que crece en ambientes tropicales y tiene flores unisexuales con pétalos gruesos. Dentro de este orden, se ubica en la familia Cucurbitaceae, ya que es una planta de tipo herbácea que presenta zarcillos. Además tiene un fruto de sabor dulce, muy solicitado por las personas.

El género Citrullus se caracteriza porque las plantas que lo integran son postradas y presentan zarcillos, además de tener frutos muy grandes con semillas de forma aplanada.

Características de la planta Citrullus lanatus

Se caracteriza por ser una planta anual, de tipo herbácea y con tallos superficiales, es decir, con crecimiento horizontal. Sus raíces se encuentran muy ramificadas, contando con una raíz principal, la cual se entierra profundamente, en tanto que las raíces secundarias tienen una ubicación más superficial.

El tallo de la planta es de forma cilíndrica y puede alcanzar una longitud de entre 3 y 5 metros. A su vez, del tallo se desprenden unos apéndices conocidos como zarcillos, están cubiertos de vellosidades y en su superficie tienen surcos longitudinales.

En lo que respecta a las hojas, estas presentan varios lóbulos, generalmente tres o cinco. Estos son muy pronunciados y de bordes redondeados. El haz de las hojas es de textura lisa y suave, mientras que el envés es áspero y en su superficie son muy notorias las nervaduras.

Por otra parte, las flores son de un color amarillo pálido y tienen 5 pétalos .Así mismo tienen sexos separados, siendo las flores de sexo masculino más abundantes que las de sexo femenino. Estas últimas dan origen al fruto.

El fruto de la planta, conocido popularmente como sandía, suele ser bastante grande, pudiendo alcanzar un peso de más de 10 Kg. Puede tener forma esférica u ovalada. Su corteza puede ser de color verde uniforme o tener rayas de color verde claro. Internamente presenta la pulpa, la cual es de color rojo vivo y sabor dulce, con una gran cantidad de semillas de forma ovalada y de color negro.

Variedades de sandía

Existen muchas variedades de sandías que se cultivan en diversas regiones del mundo. Sin embargo, estas pueden agruparse en dos grandes tipos: con semilla y sin semilla.

Las sandías con semilla también son conocidas como sandías diploides y abarcan una amplia cantidad de variedades como por ejemplo Sugar Baby, Charleston Gray, Crimsom Sweet y Early Star, entre otras. Estos tipos de sandías son las típicas, cuyas semillas son de color negro.

Opuesto a esto, las sandías sin semillas se les conocen también como triploides. Son mal llamadas sin semillas, ya que sí las producen, pero por su aspecto, blancas y blandas, suelen pasar desapercibidas. Entre las variedades que pertenecen a este tipo se pueden mencionar: Apirena y Reina de Corazones, entre otras.

Cultivo de Citrullus lanatus

Así como ocurre con cualquier tipo de cultivo, la sandía requiere de ciertas condiciones mínimas requeridas para que su cultivo sea exitoso.

En este sentido, uno de los elementos más determinantes es la temperatura. Los niveles óptimos de temperatura para que la planta se desarrolle eficientemente oscilan entre 22 y 29°C. Sin embargo, puede cultivarse ligeramente por encima o por debajo de estos valores, siendo la máxima temperatura soportada 35°C y la mínima 17°C.

Así mismo, es un cultivo que suele desarrollarse en suelos con un ligero nivel de acidez. El pH ideal se ubica entre 5 y 6.8.

Esta es una planta poco exigente en lo que se refiere a las características del suelo. Por lo que solo requiere de suelos en los que haya abundante materia orgánica y que se encuentren bien drenados.

Siembra

Las semillas debe sembrarse en agujeros que tengan aproximadamente 2.5 cm de profundidad. Se siembran en hileras. Aquí es importante tener en cuenta la distancia entre hileras, así como también la distancia entre una planta y otra.

En lo que respecta a la distancia que separa a una hilera de otra, se sugiere que esta sea de entre 2 y 3 metros, mientras que la distancia recomendada entre una planta y otra debería ser de 1,5 metros.

Durante su desarrollo, es importante que haya una abundante disponibilidad de agua. Eso es así hasta que se observa que las flores se secan. Al ocurrir esto, la planta requiere menor cantidad de agua.

Cosecha

El desarrollo de la planta Citrullus lanatus, tiene una duración aproximada de entre 85 y 120 días, existiendo algunas variaciones. Sin embargo, cuando ya se encuentra madura, la planta manifiesta algunas señales que son indicio de que ya se pueden recolectar los frutos.

Entre esas señales se pueden mencionar la pérdida de brillo, la presencia de un ruido sordo al golpear la sandía y el desprendimiento fácil del pericarpio del fruto. Además, se puede observar que el zarcillo que está más cerca del fruto se encuentra seco.

Una vez determinadas estas señales, se puede proceder a la recolección de la sandía.

Propiedades de la sandía

La sandía es una fruta que tiene una amplia gama de propiedades y beneficios para la salud.

En primer lugar, es muy refrescante y contribuye con la hidratación. Esto se debe a su elevado contenido de agua, el cual representa más del 90% de su composición.

Así mismo, la sandía posee un compuesto denominado licopeno. Este es un potente antioxidante que ayuda a evitar la producción de radicales libres y en consecuencia, la aparición de ciertos tipos de cáncer.

Igualmente, esta fruta favorece al buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Esto se debe a que estimula la vasodilatación, contribuyendo a disminuir en gran medida la presión arterial.

También interviene en el funcionamiento del sistema urinario. Funciona como un diurético, incrementando el flujo de orina y por ende, la eliminación de sustancias tóxicas por esta vía.

Finalmente, gracias a su elevado contenido de beta caroteno, la sandía es un excelente aliado en el mantenimiento y cuidado de la retina, evitando patologías que afecten al sentido de la vista.

Usos

Gracias a sus beneficios y propiedades, esta fruta es muy utilizada en diversos ámbitos.

Gastronomía y alimentación

La sandía es una fruta muy dulce y suculenta. En este sentido, es común comerla cruda en trozos.

Así mismo, también puede ser utilizada para otras preparaciones más elaboradas como por ejemplos purés, mermeladas o sorbetes, entre otros. En algunos países es posible probar deliciosas bebidas alcohólicas cuyo ingrediente principal es esta fruta.

Cosmética

Esta fruta también puede ser utilizada para hidratar la piel, colocando un poco de zumo sobre ella. igualmente puede mezclarse con yogurt y hacer una mascarilla exfoliante natural.

Curiosidades

A continuación algunos datos curiosos de la sandía:

– Puede ser consumida en su totalidad, es decir, su pulpa, semillas y corteza.

– La sandía más pesada del mundo pesó más de 120 Kg y fue cultivada en el estado de Arkansas, Estados Unidos.

– Contiene mayor cantidad de licopeno que el tomate.

– Su cáscara es rica en citrulina, se ha sugerido que ayuda a relajar los vasos sanguíneos.

Referencias

  • Curtis, H., Barnes, S., Schneck, A. y Massarini, A. (2008).
  • Erhirhie, E. y Ekene, N. (2013).
  • Lim, T. (2012).