Lechuga, Lactuca sativa, características, cultivo, beneficios y propiedades

Lechuga, Lactuca sativa

Lactuca sativa o lechuga como es llamada popularmente, es una hortaliza apreciada globalmente por su composición nutritiva y las diferentes ventajas que genera su consumo a la salud del hombre. Es una herbácea anual, originaria de Asia y el Mediterráneo, cuya domesticación data alrededor de los 4500 a.C. Se consume en fresco, para la preparación de diferentes ensaladas, pero también se ha reportado que se aprovechan sus extractos en perfumería y para la obtención de un compuesto somnífero y relajador, el lactucarium.

La lechuga o Lactuva sativa es el tema que se desarrolla en estos párrafos, resaltando su clasificación taxonómica, morfología de la planta, cultivo y las propiedades y beneficios de su consumo.

Clasificación taxonómica de Lactuca sativa

La lechuga es un organismo anexado en el reino Plantae, división Tracheophyta, clase Magnoliopsida, orden Asterales, familia Asteraceae, género Lactuca, especie Lactuca sativa. Científicamente se le conoce con otros sinónimos que son: Lactuca capitata, Lactuca integrifolia, Lactuca esculenta, Lactuca sativa var. asparagina, Lactuca integrata, Lactuca scariola var. sativa, entre otros. Sus nombres comunes son: lechuga o lechuga común (en español), lettuce (en inglés) y Kopfsalat (en alemán).

Existen diversas variedades comerciales que se distinguen por sus características morfológicas, entre las que destacan: romana, iceberg, hoja de roble, great lakes, trocadero, entre otras.

Características de la lechuga

Entre los caracteres morfológicos de los órganos que conforman a la planta Lactuca sativa tenemos los siguientes:

Sistema radicular

No se excede de los 60 cm de profundidad, es de tipo pivotante, con una raíz principal que es gruesa en la parte de la corona y se va adelgazando a medida que gana profundidad. También posee varias ramificaciones laterales o raíces secundarias capaces de extenderse aproximadamente 15 a 20 cm alrededor y luego se dirigen hacia abajo.

Tallo

El tallo es de corto tamaño en su etapa vegetativa, forma cilíndrica, con crecimiento primario, por lo que es herbáceo. Soporta a la roseta de láminas foliares de este vegetal. Durante el periodo reproductivo de la planta de Lactuca sativa se vuelve más alargado para brindar soporte a las estructuras reproductivas, llegando a alcanzar hasta 1 m de altura aproximadamente.

Hojas

Las hojas son de grandes dimensiones y de múltiples formas, colores, consistencia, borde, superficie, dispuestas primero en forma de roseta alrededor del tallo y luego se van apretando adquiriendo más bien un aspecto de cogollo, dependiendo de la variedad. Los colores oscilan entre diferentes tonos de verdes hasta amarillentos, también algunas poseen tonalidades rojizas. Las láminas foliares son redondas, de forma lanceolada o también más o menos espatulada, mientras que los márgenes pueden ser tanto lisos, como aserrados u ondulados.

Estructuras reproductivas

Constituidas por inflorescencias indeterminadas de tipo capítulos que se disponen en el tallo en forma de racimos o corimbos. Las flores son de morfología ligulada, con pétalos de color entre blanco y amarillos, además de ser perfectas o hermafroditas, poseen cinco estambres con anteras soldadas y un ovario ínfero, con dos carpelos, un lóculo y presentándose en ellas autopolinización.

Fruto y semillas

El fruto de la lechuga es de pequeñas dimensiones, de consistencia seca, indehiscente, de tipo aquenio, pero procedente de un ovario ínfero (cipsela), monospermo, el cual demora aproximadamente quince días en madurar. Las tonalidades del aquenio pueden ser oscuras, de color negro, gris o marrón, también claras, entre blanco o amarillo. El fruto posee en su parte superior un papus o vilano, que les permiten la dispersión por el viento.

Cultivo de la lechuga

La planta amerita ciertas condiciones de cultivo para su correcto desarrollo, entre los factores que más interfieren se encuentra la temperatura, la cual posee un rango adecuado que oscila entre los 15 y 18°C para su crecimiento, con un cese por debajo de los 5°C, mientras que la de germinación posee un rango más elevado, está entre 15 y 24°C. Temperaturas altas, normalmente entre 21 y 27°C inducen el comienzo de la fase reproductiva de este vegetal.

Con respecto al suelo, la lechuga prefiere aquellos de textura media, con materia orgánica, buen drenaje y que su pH se encuentre entre 6,7 y 7,4, ya que no es capaz de tolerar aquellos ácidos. Requiere riegos frecuentes pero con cantidades pequeñas, ya que los encharcamientos generan la ocurrencia de enfermedades.

Lactuca sativa es un vegetal exigente en algunos minerales como el nitrógeno, potasio y fósforo, por lo que también deben ser incluidos para su desarrollo, además de adicionar cantidades apropiadas de calcio y magnesio y así lograr productos de buena calidad.

Entre las enfermedades que más atacan a los cultivos de lechuga se pueden mencionar algunas causadas por hongos, como la botritis o moho gris (Botrytis cinerea), el mildiu de la lechuga o mildiu velloso (Bremia lactucae), Rhizoctonia (Rhizoctonia solani), Sclerotinia (Sclerotinia sclerotiorum), otras generadas por bacterias como Pseudomonas o Erwinia carotovora que ocasionan pudriciones blandas o también por virus, como el virus del bronceado del tomate.

Las principales plagas que atacan la planta de Lactuca sativa son diversos tipos de insectos como: las larvas de lepidópteros (Spodoptera littiralis, Plusia gamma), moscas (Trialeurodes vaporariorum), pulgones (Myzus persicae) y thrips (Frankliniella occidentalis), entre otros.

Propiedades y beneficios de la lechuga

La lechuga es valorada por los múltiples beneficios que desencadena su consumo en el cuerpo humano, gracias a los compuestos que la integran. Está formada principalmente por agua, lo que le da la ventaja de ser refrescante e hidratante, además también posee aunque en menores cantidades proteínas, carbohidratos, grasas y carece de colesterol, ideal para proteger el sistema circulatorio. Sus mayores virtudes se las otorgan sus vitaminas y minerales integradores, entre las primeras tenemos A, algunas de las B (B1, B2 y B3), C y E; y entre los minerales destacan el fósforo, hierro, calcio, y potasio, las cantidades difieren entre las diferentes variedades.

Otras propiedades atribuibles al consumo de Lechuga son: su potencial diurético, la prevención de anemias, mejorar circulación sanguínea por lo que beneficia también al corazón y su efecto tranquilizador y calmante de los nervios.

Autores consultados

  • Agrolanzarote. (2012).
  • Carranza, C.; Lanchero, O.; Miranda, D.; Chaves, B. (2009).
  • Hassler, M. (2020).
  • Namesny, A. (1993).
  • Saavedra, G.; Corradini, F.; Antúnez, A.; Felmer, S.; Estay, P.; Sepúlveda, P. (2017).
  • Salinas, C. (2013).