Las estaciones del año, sus causas y duración

Estaciones del año
Estaciones del año
El duende alegre/CC BY-SA 3.0

¿A qué se llaman estaciones?

La palabra estación proviene de los latines statio y onis, que significa lugar de estancia o permanencia, por lo que el término hace alusión a los diferentes períodos de tiempo en los que permanecen constantes o inalterables ciertas condiciones climatológicas, es decir, no se producen cambios. Seguidamente abordamos un estudio interesante sobre las estaciones.

Es común que la palabra estaciones se relacione con los cuatro períodos que se dan en las zonas templadas del norte y el sur del globo terráqueo, primavera, verano, otoño e invierno (con una duración aproximada de 90 días, es decir, 3 meses cada una), pero es importante resaltar que dependiendo de la ubicación geográfica, varían en el Planeta. Así, en regiones como las del ecuador o sus proximidades, las condiciones climatológicas no son tan cambiantes a lo largo del año, produciéndose solo dos períodos o estaciones (de más o menos 6 meses de duración cada uno) que serían la seca o lluviosa, para resaltar las variaciones en las precipitaciones.

En los polos Norte y Sur la situación también difiere, ya que solo se diferencian dos períodos que vienen marcados por la iluminación o no del Sol. Así, solo son distinguibles dos estaciones: verano e invierno. Cada uno de estos períodos equivale a una extensión de 180 días (6 meses), en el primer caso de Sol continuo y en el segundo de completa oscuridad.

Las estaciones enmascaran acontecimientos importantes para el desarrollo de los seres vivos, sus procesos fisiológicos, comportamiento y ciclos de vida.

Causas de las estaciones y de su duración

Debido al movimiento de traslación que realiza la Tierra oscilando alrededor del astro rey (Sol), y al plano de inclinación que posee durante este trayecto, es que se generan las distintas estaciones a lo largo de los 365 días del año en las diferentes regiones. Si no existiera este plano de inclinación, no habría estaciones y los rayos de astro solar incidirían siempre en el plano ecuatorial.

De esta manera, se distinguen cuatro posiciones principales:

– Dos equinoccios (21 de marzo y 23 de septiembre), en los que el plano del ecuador terrestre coincide con el de la elíptica y los rayos solares llegan de forma perpendicular.

– Dos solsticios (21 de junio y 21 de diciembre), donde la inclinación es máxima y los rayos inciden con cierto ángulo.

Cada uno de estos instantes marca el inicio de una de las estaciones (según la astronomía). La inclinación del globo terráqueo también marca la extensión de los días y las noches en cada una de las estaciones.

La Tierra tampoco se desplaza a una velocidad regular por su órbita, en vista de la forma elíptica que ésta presenta, esto trae como consecuencia una desigualdad en la duración de cada una de las estaciones.

Para la climatología, la duración de las estaciones viene demostrada por los cambios de temperatura, con una extensión de tres meses cada una.

En otros planetas del sistema solar, en los que su eje de rotación no sea perpendicular al plano de la órbita, se producen estaciones, como ejemplo de ello tenemos a Marte.

Estaciones del año

Primavera

Su comienzo está marcado en el hemisferio norte por el equinoccio de marzo y en el sur por el del noveno mes (septiembre), con una prolongación de 92,9 días en el primer caso y 89,6 en el segundo. Los días y las noches son de duración homogénea o iguales. Esta fase tiene su fin cuando la inclinación de la Tierra se ubica en los solsticios, del mes de junio y del mes de diciembre en la parte boreal y austral del globo terráqueo, respectivamente.

Para la climatología, esta estación transcurre de marzo a mayo en el hemisferio boreal y de septiembre a noviembre en el austral.

Verano

Inicia con el solsticio de junio en el norte del planeta, con el día más largo de todo el año, durante esta estación, en este lado de la Tierra los días son más extensos, en comparación con la duración de las noches, finaliza con el equinoccio de septiembre y tiene una duración completa de 93,7 días en este hemisferio.

En la parte sur del planeta, el verano apertura con el solsticio de diciembre, con el día más corto, y finaliza en el equinoccio de marzo. Su prolongación aproximada es de 89 días, con los días menos longevos que las noches.

Según la meteorología, tenemos verano en junio, julio y agosto en el hemisferio boreal y en diciembre, enero y febrero en el austral.

Otoño

Equivale a la estación que comienza en la parte norte de la Tierra con el equinoccio de septiembre y termina con el solsticio de diciembre, con un período de regularmente 89,6 días. En el hemisferio sur la etapa oscila con el inicio del equinoccio de marzo y finaliza con el solsticio de junio, con 92,9 días de duración.

Durante esta etapa los días y las noches son de similar extensión, es decir, aproximadamente 12 horas cada uno.

Según el clima, esta estación corresponde a los meses de septiembre, octubre y noviembre en la parte norte y marzo, abril y mayo en la parte sur.

Invierno

Corresponde a la estación de las zonas templadas, que en el hemisferio boreal (norte) apertura con el solsticio de diciembre y culmina con el equinoccio de marzo. Su extensión es de 89 días, en los que las noches son más longevas que el día.

Por el contrario, en el hemisferio austral (sur) se inicia en el solsticio de junio y culmina en el equinoccio de septiembre, en un lapso aproximado de 93,7 días, en los que las noches son más cortas que los días.

La meteorología establece esta estación usualmente de diciembre a febrero en el norte y de junio a agosto en el sur del planeta.

Autores consultados

  • Casasín, A.; Pons, N.; Ballesteros, C. (2014)
  • Inzunza, J. (2006)
  • Martínez, S. (2011)
  • Sociedad Astronómica del Planetario Alfa. (2006)