El planeta Tierra, formación y características

Planeta Tierra
Planeta Tierra

El planeta Tierra pertenece al grupo de los llamados planetas interiores, rocosos o menores. Es el número tres del sistema solar, en relación a su cercanía con el astro solar, específicamente a una distancia de aproximadamente 150 millones de Km, cifra que equivale a una unidad astronómica. Está ubicada en entre las órbitas de los planetas Venus y Marte.

Formación del planeta tierra

Se estima según argumentos científicos que la Tierra posee una antigüedad de alrededor de 4600 millones de años. En las primeras fases de su formación (a partir de la nebulosa que dio origen al sistema solar), era un cuerpo de mayor tamaño, constituido atmosféricamente por moléculas de hidrógeno, helio, metano, amoníaco, pero que tras un período de contracción y aumento de la temperatura superficial (hasta los 3000 °C), se produjo un escape de muchos elementos de la atmósfera primitiva, lo que condujo a que los componentes que quedaban se combinaran entre sí.

Después de esta fase de contracción, disminuyó la temperatura superficial y aumentó la interna, expulsando a la superficie sustancias volátiles que pasaron a formar parte de la atmósfera. De esta forma, debido a la fuerza de gravedad, los elementos más densos se alojaron en las capas más profundas y los menos densos en las superficiales.

Características del planeta Tierra

El planeta Tierra presenta tres características principales y que lo hacen único entre todos los cuerpos planetarios del sistema solar, como lo son: su único satélite, que la mayor parte de su superficie está cubierta de agua líquida y que posee gran variedad de seres con capacidad reproductiva, metabólica y adaptativa, entre otras características igual de importantes que hacen a este planeta tan peculiar.

Forma y dimensiones

La forma del planeta Tierra no corresponde a una esfera perfecta, es decir, no es circular, gracias a que posee un achatamiento en los polos, que puede observarse más acentuado en el polo norte por los movimientos de la Tierra, con un ligero ensanchamiento en la zona del ecuador producto de la atracción ejercida por otros cuerpos como la Luna.

Aunque es uno de los planetas menores, su tamaño la hace el mayor de ellos, así las dimensiones del planeta Tierra en el ecuador son 12.756 Km y en los polos de aproximadamente 12.713 Km.

Posee una masa aproximada de 6 x 1021 toneladas, un volumen de 1.083.320 x 106 Km3 y una superficie de 510.101 x 103 Km2. Tiene la cifra de densidad superior, en relación al resto de los cuerpos planetarios del sistema solar, con un valor de 5,52.

Calor y campo magnético

A pesar que la temperatura superficial de la Tierra se debe principalmente a las radiaciones del Sol, también existe en el planeta un calor de origen interno que es llamado flujo térmico. Además posee un campo magnético de gran magnitud, siendo el más fuerte de los planetas interiores. La Tierra también posee una fuerte atracción originada por su masa, con un valor medio de casi 980 cm/s2.

Estructura interior

Existen dos modelos que organizan en capas la parte de adentro de la Tierra. El modelo geoquímico divide en tres que son: corteza, manto y núcleo. La primera es la más superficial y posee diferentes comportamientos en las zonas continentales u oceánicas. La segunda, de mayor espesor y con 83% del total de la masa, ocupa el lugar central. La tercera, es la más interna o profunda, se encuentra a su vez subdivido en un núcleo externo integrado por materiales fundidos, con densidad menor y un núcleo interno de mayor densidad con materiales en estado sólido.

Según el modelo dinámico las capas diferenciables de la estructura interna de la Tierra son la litosfera, la astenosfera, la mesosfera y la endosfera. La primera integrada por la corteza superficial hasta los 75 Km de profundidad, la cual posee lo que se conoce como placas tectónicas debido a la fragmentación que presenta, también posee gran actividad o dinamismo, la segunda ubicada aproximadamente entre los 75 y los 250 Km de profundidad, la tercera con grandes corrientes de convección y la cuarta, la más interna del planeta.

Hidrosfera

Gracias a la temperatura de la Tierra, existe en él agua en sus tres estados posibles, la cual está presente además de en la atmósfera, en los continentes, como en mares y océanos. Toda la superficie terrestre cubierta de agua engloba a la hidrosfera.

La mayor parte del agua presente está ubicada en los océanos, aproximadamente un 97%, lo que deja solo un 3% para los continentes. De este 3%, la mayoría (casi 2,4% como valor aproximado) se dispone en estado sólido, constituyendo los glaciares, 0,6% son aguas subterráneas y menos de 0,1% es la que abarca ríos, lagos y otros cuerpos de agua dulce.

Atmósfera

La atmósfera de la Tierra la conforman una mezcla de diferentes elementos, con el nitrógeno y el oxígeno como protagonistas, por presentarse en mayores cifras, con un volumen proporcional aproximado de 78% y 21%, respectivamente. Además, presenta un 0,093% de argón, 0,035% de dióxido de carbono y en pequeñas cantidades otros componentes como vapor de agua, neón, kriptón, metano, ozono, polvo en suspensión, entre otros.

La atmósfera del planeta Tierra carece de uniformidad, ya que puede dividirse en algunas capas que varían entre otros aspectos, en la temperatura que presentan. La peculiaridad de esta atmósfera es su capacidad de absorción de las diferentes radiaciones que llegan desde el Sol (rayos X y gamma, la radiación ultravioleta y también los rayos infrarrojos). Dicha característica hace posible el desarrollo de la vida terrestre.

Movimientos

La Tierra no es un cuerpo estático, al igual que el resto de los planetas del sistema solar, posee varios tipos de movimientos que la caracterizan, de ellos los más prescindibles y conocidos son los de rotación (en el que gira sobre sí misma) y el de traslación (que recorre alrededor de la estrella central) que son los responsables de la duración del día y el año, respectivamente.

Satélite

Como fue mencionado en forma previa, otra de los aspectos resaltantes del planeta Tierra es su único satélite, denominado Luna, localizada a 384.000 Km aproximadamente del globo terrestre. Es un cuerpo provisto de numerosos cráteres sobre su superficie, cerca de 200.000, algunos con rayos a su alrededor. También posee zonas llanas que se llaman mares, pues se piensan que en alguna época estuvieron provistos de agua.

Los días y años lunares poseen la misma duración, de 27 días y 8 horas, es decir, su período de rotación y traslación es igual, razón por la cual solo puede observarse una sola cara de su superficie.

Cambio continuo

Desde su formación el planeta Tierra ha sido víctima de grandes cambios, algunos sutiles y cortos, otros drásticos y más extensos, desde su composición y estructura superficial e interna, además de los organismos que la habitan, y que es producto del gran dinamismo que presenta.

La Tierra posee energía suficiente para que se produzcan diferentes fenómenos como erupciones volcánicas, terremotos, pliegues, fallas, movimientos de los continentes, entre otros.

Autores consultados

  • Caballero, A. (2015)
  • Cultural. (2009)
  • Martinez, F.; Turegano, J. (2011)
  • Solis, J. (2015)