Tipos de movimientos de la Tierra debido a su dinamismo

Movimientos de la Tierra
La Tierra, al igual que el resto de los cuerpos planetarios del sistema solar, no es un objeto estático y fijo, sino que se encuentra en constante dinamismo, ya que realiza diferentes tipos de movimientos. Entre los principales movimientos de la Tierra, o los más conocidos por ser los que comúnmente se enseñan en las aulas de clases, son el que se efectúa alrededor del astro solar y el que ejecuta sobre su mismo eje, al primero se le asigna el nombre de movimiento de traslación y al segundo de rotación.

Además del movimiento de traslación y rotación, la Tierra realiza otros movimientos que se ven influenciados por las características físicas que posee (masa, forma, inclinación), fuerzas gravitatorias de los otros cuerpos que también son integrantes del sistema solar, como es la Luna y el Sol, y por los mismos movimientos internos del planeta, y aunque son menos populares, resultan igual de importantes.

Entre estos diferentes movimientos de la Tierra podemos mencionar a: la precesión de los equinoccios, la nutación y el bamboleo de Chandler. Los movimientos de la Tierra mencionados son definidos y descritos en los siguientes párrafos.

Movimiento de rotación

El movimiento de rotación es el que la Tierra realiza al dar vuelta sobre su propio eje, siempre en el sentido oeste-este. Para ello, emplea un tiempo en completar cada giro de 23 horas y 56 minutos, dicho período de tiempo se conoce también con el nombre de día sideral.

La rotación, como ya fue nombrado de forma previa, es uno de los principales y más famosos movimientos de la Tierra, ya que gracias a él se decide la frecuencia o continuidad del día y la noche. Entre los científicos que aportaron en su descubrimiento tenemos a Johannes Müller, Copérnico e Isaac Newton.

Movimiento de traslación

Es uno de los fundamentales movimientos de la Tierra, en el cual el cuerpo planetario oscila alrededor del astro solar describiendo una órbita de forma elíptica. La tierra se mueve durante la traslación a aproximadamente 29,6 Km/s, dicha velocidad la lleva a completar la órbita completa en 365,2 días, lo que se conoce como año sideral. La trayectoria elíptica es de alrededor de 930.000.000 Km.

El movimiento de traslación determina la duración del año terrestre, el cual es de 365 días, y cada cuatro años se toma como de 366 (lo que se conoce como año bisiesto), gracias a que la trayectoria de traslación se completa en 365,2 días, y el día adicional se le agrega al mes de febrero.

Durante este movimiento, la Tierra forma una elipse alrededor de la estrella central, debido a la interacción gravitatoria de los otros cuerpos planetarios, lo cual hace que la distancia del planeta al Sol no siempre sea la misma. De esta manera, el momento en que los componentes Tierra- Sol se encuentran más próximos se denomina perihelio, con una cercanía de alrededor de 147,5 millones de Km.

Por su parte, el caso contrario, es decir, en que la Tierra y el Sol se encuentran más alejados se llama afelio, con una lejanía aproximada de 152,6 millones de kilómetros. Dichas circunstancias se producen en el día tercero o cuarto del mes de enero, para el caso del perihelio, y en el tercero o cuarto del mes de julio para el momento del afelio.

Este movimiento de la Tierra fue descubierto inicialmente por Filolao de Crotona, pero sus conocimientos no fueron tomados en cuenta, hasta que Copérnico lo popularizó con su modelo heliocéntrico.

Movimiento de la precesión de los equinoccios

La precesión de los equinoccios es uno de los movimientos de la Tierra, el cual es efectuado como consecuencia de la masa, la forma terrestre (achatada en los polos), la inclinación del eje y la influencia gravitatoria del Sol y la Luna.

Es un movimiento muy lento de balanceo que la Tierra efectúa durante su movimiento de traslación, completando un cono de 47° de diámetro, en sentido retrógrado, tardando aproximadamente 26000 años en ejecutarlo. Sin embargo, su frecuencia no suele ser tan exacta, ya que la inclinación eje de la Tierra varía, al verse afectada también por los movimientos internos del planeta.

Este movimiento terrestre fue descubierto inicialmente por Hiparco, basado en las observaciones estelares de él y de otras personas realizadas 700 años antes, debido a que como consecuencia de la precesión, la visualización de las estrellas en el cielo cambia. Pero fue el científico Isaac Newton quien relacionó la influencia de la gravedad ejercida por el Sol y la Luna para este movimiento.

Debido a que el plano de la órbita elíptica no coincide con el ecuador terrestre, ya que forma un ángulo (de unos 24° aproximadamente), los rayos del Sol no inciden de la misma forma a la Tierra. Cuando ambos puntos coinciden, reciben el nombre de equinoccios y los rayos llegan perpendicularmente, ocasionando que el día y la noche duren lo mismo. En caso contrario, en los puntos donde es mayor el ángulo, la radiación solar difiere, haciendo que la duración de los días y las noches sean diferentes, dichos puntos se denominan solsticios.

La traslación junto al eje de inclinación terrestre son los responsables de la sucesión de las estaciones y de que éstas varíen en todo el globo.

Movimiento de nutación

La nutación es otro de los movimientos de la Tierra menos conocidos, pero igual de importante. Fue descubierta por James Bradley en el año de 1728. Es un movimiento que se produce durante la precesión de la Tierra, ya que el recorrido no es circular sino más bien como una onda, su duración es de 18,6 años aproximadamente.

Bamboleo de Chandler

El Bamboleo de Chandler es otro de los movimientos de la Tierra, fue descubierto por el científico Seth Carlo Chandler en el año de 1891. Se trata de una oscilación del eje terrestre, dicha fluctuación ocasiona algunos metros de desplazamiento. Las causas de dicho movimiento se desconocen pero existen algunas teorías que colocan al cambio climático como agente causal, entre otros argumentos.

Autores consultados

  • Gangui, A. (2008)
  • Martinez, M.; Lorenzo, E.; Alvarez, A. (2017)
  • Pérez, E.; López, C. (2006)
  • Ricardi, S. (2006)
  • Viñuales, E. (2002)